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1. ¿Qué es el sueño? 2. ¿Esconden algún significado? 3. ¿Existen los sueños colectivos? 4. ¿Cambian de un país a otro, de una cultura a otra? 5. ¿Por qué olvidamos nuestros sueños? 6. ¿Qué función tienen? 7. ¿Soñamos igual de niños, de adultos y de ancianos? 8. ¿Cómo trabaja el cerebro cuando estamos dormidos? 9. ¿Podemos programar nuestros sueños? 10. ¿Se puede curar la depresión con cirugía? 11. ¿Es cierto que sólo utilizamos una ínfima parte de nuestro cerebro?

¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando dormimos? El neurofisiólogo Fernando Fernández-González, al frente de la investigación sobre el sueño desde el año 2003, responde a varias preguntas sobre su naturaleza y sobre el funcionamiento del cerebro.

«Pasamos un tercio de nuestra vida dormidos. Es una función primordial, un proceso adaptativo. La capacidad básica adaptativa es el ritmo biológico que determina los ciclos día/noche, claridad/oscuridad. Además del ciclo vigilia/sueño tenemos un ciclo básico de actividad/reposo. Hay seres que no duermen, pero todos descansan -los insectos-. Los seres vivos somos cíclicos y estamos entre el caos y el orden, siempre buscando el equilibrio y necesitamos experimentar. Durante el sueño estamos pasando del orden al desorden, porque cada noventa minutos pasamos de una actividad sincronizada a otra desincronizada, el sueño REM».

«Nosotros mismos tenemos la explicación de nuestros sueños. El interpretador, igual que el psicoanalista, saca lo racional que hay en ellos. Uno sueña con su propia vida, no hay más, y por eso siempre somos los protagonistas de nuestros sueños. Y sin memoria no somos nada».

«Los sueños son cien por ciento aquello que es la vigilia. En la vigilia tengo ilusiones, por la noche son las mismas. Si tengo una empresa común con otras personas, una ilusión compartida, tendremos sueños comunes. En el deporte, basta pensar en el último partido entre el Real Madrid y el Alcorcón. La motivación con la que este equipo salió al campo se mantiene en los sueños de sus jugadores, comparten sus sueños de batir al campeón. Los mismo pasa con la Mareona del Sporting y su equipo. El Oviedo necesita de un soñar colectivo».

«Los españoles no soñamos igual antes y después de Franco. Eso es evidente. Las referencias culturales, el entorno social, nuestro entorno está en nuestros sueños. Cada cultura entiende el sueño de manera distinta».

«Igual que olvidamos muchas cosas que nos suceden durante el día, hay sueños que no queremos recordar. A lo largo de la vida, uno pasa por fases en las que recuerda o no los sueños».

«A Nathaniel Kleiman, quien descubrió el sueño REM en 1953, le preguntaban qué función tiene el sueño y él respondía: "Cuando sepa qué función tiene la vigilia, le responderé sobre la función del sueño"».

«Los niños tienen muchísimos sueños REM, que con el proceso madurativo van disminuyendo. Basta fijarse en el paso de la niñez a la adolescencia, el sueño cambia, desaparecen los terrores nocturnos, empiezo a tener pesadillas...».

«El sueño es cíclico y el cerebro siempre está consciente. En el sueño REM, el de las ensoñaciones, ordenamos nuestras ideas, consolidamos lo aprendido y optimizamos nuestra memoria. El resto de la noche conformamos y restauramos nuestro cerebro. Nuestros ciclos de sueño entre sueño REM y no REM, durante la noche, duran noventa minutos, y se corresponden en vigilia, durante el día, con los ciclos de atención y desatención. No es casualidad que las clases o las reuniones no deban durar más de 45 minutos. El sistema nervioso funciona con modulaciones en frecuencia, como la radio. Despierto trabaja en alta frecuencia, emitiendo entre 40 y 60 ciclos por segundo; relajado, en ritmo alfa (12 ciclos por segundo). Al inicio del sueño baja a 4 ciclos por segundo, dormido se sincroniza a 2 ciclos por segundo y en el sueño profundo se producen los movimientos sacádicos, de los ojos, que significan que estoy mirando y tomado decisiones, como si realizara un movimiento. Ese es el sueño REM».

« Puedo aprender a soñar, igual que a olvidar. Podemos programar nuestro sueño para despertarnos a una hora, pero eso también podemos hacerlo durante la vigilia. Continuar con nuestra actividad y recordar en determinado momento sin mirar el reloj que tenemos que realizar una tarea».

«El doctor Seijo está siguiendo a varios pacientes obsesivo-compulsivos, candidatos a una intervención. Existe un tabú sobre la cirugía cerebral, pero los electrodos se ponen y se quitan. Los fármacos actúan por encharcamiento, no van directamente al lugar donde está el problema, se expanden por todo el cerebro y desconocemos su efecto en las zonas sanas. Los candidatos a la cirugía son pacientes que están muy medicados. La dificultad de tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo es que son pacientes muy inteligentes, algo que parece estar relacionado con su alto nivel de dopamina, al contrario que los pacientes con Parkinson, que pierden dopamina. Tanto por exceso como por defecto la estimulación cerebral profunda adecuada y apropiada es efectiva».

«El cerebro está al cien por ciento en cada momento. Vivimos por delante del tiempo, constantemente nos estamos programando para hacer frente a nuevas situaciones. Buscamos soluciones en el catálogo de escenarios que hemos ido acumulando. Hay escenarios genéticamente predeterminados, los aprendemos antes de nacer y durante los dos últimos meses en el útero. En los cuatro primeros años de nuestra vida aprendemos todos los escenarios básicos, por eso cuando la memoria se debilita por la edad recordamos mejor los episodios de nuestra infancia. Y esos escenarios son de todo tipo, más bien poco realistas para que se ajusten a más situaciones. Suelen ser abstractos, surrealistas, contienen emociones, sensaciones, imágenes, movimientos... En ellos está todo».

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