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Un paseo por la Historia del Arte de la mano de Alicia Koplowitz

La colección de la empresaria, que se expone en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, incluye obras representativas de autores clave, como Picasso, Giacometti y Goya

"Sin título", de Juan Muñoz

El rostro inconfundible de la pelirroja de Modigliani observa al caminante que deambula por la plaza del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Con sus ojos negros y almendrados y la cabeza ladeada, la mujer del cuadro parece esperar, paciente y resignada, a que el paseante se decida, finalmente, a cesar en su callejeo y penetre en ese templo del arte. Porque hay poderosas razones para visitar, este verano, la pinacoteca bilbaína. Al menos, noventa, que son las obras que forman la gran muestra que, por vez primera en España, permite descubrir los tesoros de la colección de Alicia Koplowitz, una de las más importantes de Europa.

El majestuoso conjunto artístico que atesora la empresaria apenas se había podido ver, la pasada primavera, en una muestra presentada en el Museo Jacquemart-André de París. Pero el catálogo de aquella exposición, con 53 obras, ha crecido de forma espectacular para ésta de Bilbao, compuesta por un total de 90 piezas, entre pinturas y esculturas. Un conjunto que, se estima, supone algo más de la mitad de los fondos totales que forman la colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital.

Esta contundente selección sorprende por el elevado nivel medio de las piezas, y por el carácter referencial de todas ellas. Cada una de las obras integradas en la muestra es representativa del estilo de su autor, y muchas de ellas tienen un carácter icónico. Es el caso de la citada "La pelirroja con el colgante" de Amedeo Modigliani, "Violín y periódico" de Juan Gris, "Cabeza y mano de mujer" de Pablo Picasso, o las dos esculturas de la serie "Mujer de Venecia", de Alberto Giacometti, entre otras.

Así, recorrer las nueve salas en las que se expone la colección Alicia Koplowitz en la pinacoteca bilbaína es como pasear por un museo ideal, compuesto sólo por obras maestras. Con cada pieza, ya sea pictórica o escultórica, reivindicando su sitio, y el de su autor, en la gran Historia del Arte.

Nada de esto es casual. Almudena Ros, conservadora de la colección y comisaria de la muestra, revelaba esta semana en Bilbao, al presentar la exposición, que Alicia Koplowitz tiene especial cuidado al seleccionar las obras que adquiere. De hecho, aclaraba, la empresaria va a tiro fijo: primero decide qué obra o qué autor quiere incorporar, y acto seguido explora las posibilidades que le ofrece el mercado del arte.

El resultado de esta exigencia al seleccionar las obras se aprecia en la coherencia de toda la colección, a través de la cual se pueden trazar diferentes recorridos, temáticos y estilísticos, a través de la historia del arte. Una posible ruta es la que marca la fuerte presencia de arte español, contemplando además las influencias cruzadas con el foráneo. Otra senda la marca la relevancia que tiene la escultura dentro del conjunto, algo inusual en colecciones privadas, con un arco que va desde la antigüedad clásica hasta las últimas tendencias del arte. Y también puede el visitante comprobar la evolución en el tratamiento de la figura y el mundo femeninos, culminando con las reflexiones de creadoras como Germaine Richier, Agnes Martin o Louise Bourgeois, presentes todas ellas en la muestra.

Todo ello componiendo un conjunto personal, como detalla Francisco Calvo Serraller en el catálogo de la exposición: "Lo que tiene más de ejemplar (esta colección) es la huella de la personalidad de su autora, que, con una modestia nada incompatible con el esfuerzo material sin límite, ha dejado impresa en ella un inequívoco sello autobiográfico". Un paseo por la Historia del Arte de la mano de Alicia Koplowitz que, hasta el 23 de octubre, está al alcance de todo el mundo en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

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