Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La ardua búsqueda del color exacto y del tono preciso

La parte más compleja de la restauración de un textil de gran formato reside, por lo general, en la recreación de los colores originales. Hay circunstancias singulares, como la del color carne, que en época moderna se sustituía por un tono grisáceo, ya que tendía a decolorar. Pero estos conocimientos históricos pueden dar apenas una pista, un indicio, a los restauradores de la Real Fábrica de Tapices a la hora de intervenir sobre un tapiz o una alfombra. La búsqueda del color exacto y del tono preciso puede llevar semanas y decenas de pruebas. Esto es tarea de Mercedes García, que trabaja en el laboratorio imbricado en el taller de restauración de grandes textiles.

Ella prepara los tonos con los que se teñirán los hilos usados por los restauradores, aunque es muy difícil acertar a la primera. La auxilia Javi Martínez, que "cocina" una madeja de grises mientras Mercedes García analiza unas muestras, colocándolas en una tabla con todas las pruebas anteriores.

"Ésta es la variedad número doce que hacemos de este color, pero creo que ya estamos muy cerca", explica Javi Martínez mientras remueve los hilos que navegan sobre agua hervida en una pota que hubiera hecho las delicias de Diego Velázquez.

Compartir el artículo

stats