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Veinte maneras de reconstruir un hórreo: los artistas asturianos reinterpretan el icónico granero

Un volumen de la editorial Pata Negra reivindica, uniendo la visión de los artistas plásticos y los versos de veintiún poetas, la pervivencia del edificio más asturiano

Sandra Estrada
(hueco relieve y serigrafía)

Sandra Estrada (hueco relieve y serigrafía)

"Dígame usted ahora si conoce sobre la tierra un edificio tan sencillo, tan barato y tan bien ideado; un edificio que sirva a un mismo tiempo de granero, despensa, dormitorio, colmenar y palomar, sin embargo tan pequeño; un edificio que reúna las mejores cualidades que pueden apetecerse para cada uno de esos usos y, en fin, un edificio en que la forma, la materia, la composición y la descomposición, la firmeza y la movilidad, sean tan admirables como sus usos, y entonces me disculpará de que haya empleado en un objeto tan sencillo tantas reflexiones".

Son palabras de Jovellanos sobre el hórreo asturiano. Palabras del ilustrado gijonés, cuya escritura minuciosa e indagatoria de todos los recovecos posibles hace muy difícil volver a escribir sobre un mismo asunto con la mitad de tino que él. Pero el tema del hórreo, aunque ya lo haya abordado Jovellanos, aún tiene recorrido. El texto aparece citado en el breve estudio histórico-artístico que abre "Al horru", el nuevo y original proyecto de la editorial Pata Negra, del artista Fermín Santos, dedicado al granero asturiano. Por una parte, es un libro donde se combinan las palabras de 21 poetas y las imágenes de 20 artistas asturianos que orbitan en torno al hórreo, recreándolo, desmontándolo y reconstruyéndolo. Por otra parte, "Al horru" es una carpeta-libro. También con los textos, pero en la que las imágenes se transforman en grabados y la convierten así en objeto de colección para amantes del arte.

El artista y estudioso del arte César Ripoll firma ese estudio inicial de "Al horru", cuyas imágenes creadas por artistas asturianos se reproducen en estas dos páginas. Acude Ripoll al magisterio de Jovellanos para subrayar la singularidad y perfección funcional de un bien mueble que, por desgracia, ha perdido el objeto para el que nació: conservar los alimentos. Las neveras han jubilado al hórreo, que, paradójicamente, se ha convertido en una de las señas de identidad del paisaje rural de Asturias. "Es la edificación más representativa de una región, la asturiana, que, ahora, mirando al futuro, se percata de la escasa y falta de preservación, investigación y guarda por parte de algunas administraciones de estos símbolos tan nuestros y tan genuinos, como únicos elementos de un territorio en continuo cambio, que entre todos debemos apoyar, preservar, cuidar, mantener y custodiar", escribe Ripoll.

Junto a este acercamiento histórico y gráfico, "Al horru" ofrece al lector una visión lírica del centenario granero, a través de las voces de poetas como Lauren García, Xaime Martínez, Néstor Villazón, José Luis Piquero, Ana Vega, Ceferino Montañés y Pelayo Fueyo, entre otros. Los poemas están escritos en asturiano y, al final, aparece su traducción al castellano. Hay de todo, cada autor mira al hórreo a su manera. Van dos ejemplos. Lauren García escribe: "Dime que quies ver horros / nos cumales de los montes, / que la so alma / puxa no cimero de la tierra, / qu'aquelles pallabres de fai sieglos / nun esbarrumbaron colos llobos de la nueche, / como la miel pieslla la puerta de la seronda. / Dime qu'ellí sientes l'alborada / con suañu d'ave xabaz. / Quiciabes se nos acabe'l vino y la paciencia / entós...". Xaime Martínez aporta otro punto de vista: "Nun supi qué ye un horru. /¿Una alta flor, quiciabes, de medrana / no más mesto de monte? / (Pensaba esto en suañanado unu). / ¿Un silu cibernéticu? ¿Un presaxu? / ¿Tronu baleru d'una diosa / que fai gala d'un precisu sentíu del humor? / Los horros que conozco / tienen cames, / paredes, / playstations. / Hasta dalgún tien bañu. / Séneca dixo que la so biblioteca yera un horru, / pero la Rata taba yá rucando-y/los pabellones auditivos". Hay poemas en todos los tonos y extensiones. El más breve y directo de todos los publicados en este volumen viene firmado por Eusebio Ruiz. Dice: "Horru, acorde perfeutu".

("Al horru" se presenta el próximo miércoles, día 31 de octubre, a las 19 horas, en La Factoría de Avilés).

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