DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La cuestión energética

El sobrecoste “político” de la luz: la industria pagaría 160 millones menos en Alemania

El sector invoca los ejemplos alemán y francés para defender que es viable reforzar el apoyo público a las grandes fábricas electrointensivas | Reyes maroto y Teresa ribera, dos visiones distintas en el Gobierno

industria coste luz

Javier Fernández, entonces presidente del Principado, pronunció desde la tribuna de la Junta General del Principado en 2012, unas palabras que quizás muchos asturianos recibieron con sorpresa o descreimiento: “Asturias está en condiciones de convertirse en la Alemania de España”. Se conoce que el ingeniero Fernández admira, entre otras cosas del país de Ángela Merkel, el alto perfil de su industria y el concierto social que existe sobre su relevancia como fundamento de la riqueza nacional y de una fortaleza económica ante la adversidad fuera de lo común. Y quizá envidie también el expresidente la forma en que esa convicción se viene protegiendo mediante la acción política en Alemania.

Antes de llegar a la Presidencia asturiana, el socialista Fernández fue uno de los primeros políticos en prevenir acerca del impacto en la gran industria regional del proceso de liberalización del sistema eléctrico (iniciado con el PP en 1997 y continuado por el PSOE), que incluyó la desaparición desde 2008 de una tarifa específica (conocida como 4G) y con precios muy competitivos para los procesos fabriles que consumen más electricidad (el acero de Arcelor, el cinc de Azsa, el aluminio de la antigua Alcoa...). Las instrucciones para finiquitar esa tarifa venían de Europa y afectaron al resto de los socios europeos donde existían apoyos semejantes.

¿Cuándo se aplicarán

los cambios?

¿Cuáles son los principales cambios ?

¿A qué consumidores

afecta?

A partir del 1 de junio de 2021

Todos los consumidores pasan a tener un peaje con discriminación horaria en los términos de potencia y energía. Esto quiere decir que el precio será diferente según el horario de consumo (punta/valle/llano).

Afecta a todos los consumidores de electricidad.

¿Cuánto pesa cada componente en la factura?

Impuestos

19%

¿Qué tiene que hacer

el consumidor?

• En los consumidores domésticos, los peajes y cargos vienen a suponer, aproximadamente, la mitad del coste de la factura.

Transporte

y distribución

• El consumidor no tiene que hacer ningún trámite. El nuevo peaje se asigna de manera automática.

21%

Cargos*

• No obstante, tendrá la opción de adaptar sus potencias contratadas y sus pautas de consumo para aprovechar las ventajas de la nueva estructura.

27%

• El peso de cada componente puede variar con el perfil del consumo y del precio de la energía en el mercado.

Energía

33%

• Consumidores domésticos son los conectados en baja tensión con potencia contratada de hasta 15 kW

* Pagos a las energías renovables, deuda eléctrica

y otros

La potencia

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

Se diferencia en dos periodos. Se pueden contratar potencias diferentes para cada periodo.

3

3

21

21

4

4

20

20

5

5

19

19

Potencia punta, de 8 de la mañana a 12 de la noche.

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

7

7

17

17

Potencia valle, de 12 de la noche a 8 de la mañana, y todas las horas del sábado, domingos y festivos.

8

8

16

16

9

9

15

15

10

10

14

14

La potencia de valle será más barata.

13

13

11

11

12

12

* Festivos de ámbito nacional de fecha fija no sustituibles y 6 de enero

El consumo

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

Se diferencia en tres periodos:

3

3

21

21

Periodo de punta, con el precio más elevado, de 10 de la mañana a 2 de la tarde y de 6 de la tarde a 10 de la noche, de lunes a viernes no festivos.

4

4

20

20

5

5

19

19

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

Periodo de llano, un precio menos caro, de 8 a 10 de la mañana, de 2 a 6 de la tarde y de 10 a 12 de la noche.

7

17

7

17

8

8

16

16

9

9

15

15

Periodo de valle, con un precio reducido, comprende las horas nocturnas (de 12 de la noche a 8 de la mañana) y todas las horas del sabado, domingo y festivos.

10

10

14

14

13

11

13

11

12

12

¿Cuándo se aplicarán

los cambios?

A partir del 1 de junio de 2021

¿A qué consumidores afecta?

Afecta a todos los consumidores de electricidad.

¿Cuáles son los principales cambios ?

Todos los consumidores pasan a tener un peaje con discriminación horaria en los términos de potencia y energía. Esto quiere decir que el precio será diferente según el horario de consumo (punta/valle/llano).

¿Qué tiene que hacer el consumidor?

• El consumidor no tiene que hacer ningún trámite. El nuevo peaje se asigna de manera automática.

• No obstante, tendrá la opción de adaptar sus potencias contratadas y sus pautas de consumo para aprovechar las ventajas de la nueva estructura.

¿Cuánto pesa cada componente en la factura?

• En los consumidores domésticos, los peajes y cargos vienen a suponer, aproximadamente, la mitad del coste de la factura.

Impuestos

19%

Transporte

y distribución

21%

Cargos*

27%

Energía

33%

* Pagos a las energías renovables, deuda eléctrica

y otros

La potencia

Se diferencia en dos periodos. Se pueden contratar potencias diferentes para cada periodo.

Potencia punta, de 8 de la mañana a 12 de la noche.

Potencia valle, de 12 de la noche a 8 de la mañana, y todas las horas del sábado, domingos y festivos.

La potencia de valle será más barata.

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

3

3

21

21

4

4

20

20

5

5

19

19

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

7

7

17

17

8

8

16

16

9

9

15

15

10

10

14

14

13

13

11

11

12

12

* Festivos de ámbito nacional de fecha fija no sustituibles y 6 de enero

el consumo

Se diferencia en tres periodos:

Periodo de punta, con el precio más elevado, de 10 de la mañana a 2 de la tarde y de 6 de la tarde a 10 de la noche, de lunes a viernes no festivos.

Periodo de llano, un precio menos caro, de 8 a 10 de la mañana, de 2 a 6 de la tarde y de 10 a 12 de la noche.

Periodo de valle, con un precio reducido, comprende las horas nocturnas (de 12 de la noche a 8 de la mañana) y todas las horas del sabado, domingo y festivos.

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

3

3

21

21

4

4

20

20

5

5

19

19

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

7

17

7

17

8

8

16

16

9

9

15

15

10

10

14

14

13

11

13

11

12

12

* Festivos de ámbito nacional de fecha fija no sustituibles y 6 de enero

¿Cuándo se aplicarán

los cambios?

¿Cuáles son los principales cambios ?

¿A qué consumidores afecta?

A partir del 1 de junio de 2021

Todos los consumidores pasan a tener un peaje con discriminación horaria en los términos de potencia y energía. Esto quiere decir que el precio será diferente según el horario de consumo (punta/valle/llano).

Afecta a todos los consumidores de electricidad.

¿Cuánto pesa cada componente en la factura?

Impuestos

19%

¿Qué tiene que hacer

el consumidor?

• En los consumidores domésticos, los peajes y cargos vienen a suponer, aproximadamente, la mitad del coste de la factura.

Transporte

y distribución

• El consumidor no tiene que hacer ningún trámite. El nuevo peaje se asigna de manera automática.

21%

Cargos*

• No obstante, tendrá la opción de adaptar sus potencias contratadas y sus pautas de consumo para aprovechar las ventajas de la nueva estructura.

27%

• El peso de cada componente puede variar con el perfil del consumo y del precio de la energía en el mercado.

Energía

33%

• Consumidores domésticos son los conectados en baja tensión con potencia contratada de hasta 15 kW

* Pagos a las energías renovables, deuda eléctrica

y otros

La potencia

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

Se diferencia en dos periodos. Se pueden contratar potencias diferentes para cada periodo.

3

3

21

21

4

4

20

20

5

5

19

19

Potencia punta, de 8 de la mañana a 12 de la noche.

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

7

7

17

17

Potencia valle, de 12 de la noche a 8 de la mañana, y todas las horas del sábado, domingos y festivos.

8

8

16

16

9

9

15

15

10

10

14

14

La potencia de valle será más barata.

13

13

11

11

12

12

* Festivos de ámbito nacional de fecha fija no sustituibles y 6 de enero

El consumo

0

0

23

1

23

1

2

2

22

22

Se diferencia en tres periodos:

3

3

21

21

Periodo de punta, con el precio más elevado, de 10 de la mañana a 2 de la tarde y de 6 de la tarde a 10 de la noche, de lunes a viernes no festivos.

4

4

20

20

5

5

19

19

Lunes a viernes,

días laborables

Sábados, domingos

y festivos*

6

6

18

18

Periodo de llano, un precio menos caro, de 8 a 10 de la mañana, de 2 a 6 de la tarde y de 10 a 12 de la noche.

7

17

7

17

8

8

16

16

9

9

15

15

Periodo de valle, con un precio reducido, comprende las horas nocturnas (de 12 de la noche a 8 de la mañana) y todas las horas del sabado, domingo y festivos.

10

10

14

14

13

11

13

11

12

12

Durante los últimos lustros distintos gobiernos de la UE han maniobrado para brindar a la industria mecanismos de protección alternativos que contengan el riesgo de deslocalización de producciones básicas y estratégicas que sujetan cientos de miles de empleos a menudo bien remunerados. Hubo por ello y aún hay frecuentes episodios de negociación y también de confrontación con las autoridades de Bruselas y con su celo en la prohibición de las “ayudas de estado”.

El sobrecoste

Pasado el tiempo la situación está así, según cálculos del lobby que representa a las empresas con gran consumo de energía en España (AEGE): las fábricas con mayor gasto de electricidad del país (un grupo reducido que consume unos 30 teravatios/hora al año) pagan por la luz alrededor de 1.000 millones de euros anuales que si estuviera en Alemania o Francia. “Sin esa diferencia de precios, las empresas dispondrían de recursos muy importantes para abordar las grandes inversiones que necesitarán para modernizarse (descarbonización, digitalización...)”, expone Fernando Soto, director general de AEGE.

Los precios de la luz para las empresas electrointensivas según AEGE

En euros por MWh

Descuentos

Costes

Mercado

Costes regulados

Recargos e

impuestos

Precio

total

Compensaciones CO2 indirecto

78,45

-6,0

68,75

3,20

12,50

España

1,35

0,7

36,24

-2,5

-13,0

49,68

Francia

2,53

1,09

51,24

Alemania

-3,4

-13,0

64,02

Compensaciones

CO2 indirecto

Retribución servicio

gestión de la demanda

Los precios de la luz

para las empresas

electrointensivas según AEGE

En euros por MWh

Compensaciones

CO2 indirecto

Recargos e impuestos

Costes regulados

Retribución

servicio gestión

de la demanda

Mercado

78,45

3,20

12,50

51,24

1,09

2,53

36,24

1,35

0,7

68,75

64,02

49,68

Costes

-6,0

Descuentos

-13,0

-13,0

-2,5

-3,4

Francia

Aleman.

España

Los precios de la luz para las empresas electrointensivas según AEGE

En euros por MWh

Recargos e impuestos

Descuentos

Costes

Mercado

Costes regulados

Precio

total

Compensaciones CO2 indirecto

España

78,45

-6,0

68,75

12,50

3,20

1,35

0,7

Francia

36,24

-2,5

-13,0

49,68

2,53

1,09

Alemania

51,24

-3,4

-13,0

64,02

Compensaciones

CO2 indirecto

Retribución servicio

gestión de la demanda

Una aproximación al mismo sobrecoste de la industria asturiana: considerando que ArcelorMittal, Azsa y la antigua Alcoa (hoy Alu Ibérica) tendrían en circunstancias normales (con las cubas electrolíticas de Alcoa, ahora apagadas, en funcionamiento) un consumo cercano a cinco teravatios/hora al año, ese polo electrointensivo, del que dependen más de 20.000 empleos directos e indirectos, gastaría en electricidad 160 millones de euros menos si las fábricas estuvieran en Marsella o Bremen, por citar un emplazamiento francés y otro alemán donde Arcelor tiene plantas como las de Asturias.

Diferencias

El precio para la gran industria en España duplica el de Francia y es un 56% superior al de Alemania, según la patronal AEGE

Consumo

En producción normal, Arcelor, Azsa y la antigua Alcoa consumen unos  5 teravatios/hora al año, más que la ciudad de Madrid 

Bonificados

Francia y Alemania prácticamente exoneran a su industria de tasas que carga a la factura de hogares 

Estatuto 

La ayuda del estatuto electrointensivo apenas reduce en medio euro el diferencial de precios con Alemania y Francia


¿Cómo se explica que los precios eléctricos para esas actividades dupliquen en España los de Francia (75 euros por megavatio este mayo, frente a 35,4, según estimacion de AEGE) y sean un 56% más altos que en Alemania (48,4 euros)? Por enlazar con el discurso filogermánico de Javier Fernández, puede decirse que España no ha seguido en política industrial la vía alemana (tampoco la francesa), significativamente más generosa en el respaldo a sus fábricas. Los líderes españoles obraron con criterios más restrictivos, quizás lastrados por el menor poderío económico del país y por los problemas estructurales de un sistema eléctrico que llegó a rozar la quiebra durante la Gran Recesión (tras acumular un déficit cercano a los 30.000 millones entre 2000 y 2013), pero también porque las prioridades de esos mismos gobernantes han sido otras durante los últimos años.

Las renovables

“Es cuestión de voluntad política; sólo habría que copiar lo que ya existe en otros lugares”, sentencia Fernando Soto. Un primer ejemplo remite a la financiación del desarrollo de las energías renovables. Alemania eligió para pagar ese despliegue la creación de una tasa (EEG) para el conjunto de los consumidores, pero con fuertes deducciones para la industria. Tal gravamen equivale ahora a 67,56 euros por megavatio/hora consumido, lo que para una familia media representa un sobrecoste de 200 euros al año en un país donde los hogares tienen ya uno de los recibos más altos de la UE, aunque también mejores sueldos (2.800 euros brutos al mes de media) y muchos menos paro (4,5%) que los españoles (15%). Al mismo tiempo que se creaba la EEG, Berlín legisló bonificaciones para la industria vinculadas al nivel de consumo, de forma que las fábricas más electrointensivas tenían inicialmente un tratamiento privilegiado. La versión hoy en vigor, autorizada por la Comisión Europea en 2014, mantiene un tratamiento singular para los fabricantes de acero, aluminio o cinc: la ecotasa tiene para ellos un límite máximo de 0,5 euros por megavatio. Esto es, esas industrias se benefician de una exoneración equivalente al 99,3% (67 euros por megavatio, si se quiere visualizar en dinero) y otras muchas ramas fabriles (todos los centros que superan el consumo de 1 gigavatio/hora al año) tienen distintos grados de bonificación.

Francia dispone de un mecanismo análogo, la tasa CSPE, que en 2017 ascendía a 22,5 euros por megavatio. La factura extra para un hogar medio se aproxima a los 70 euros al año. La industria electrointensiva, que en otro caso tendría que pagar cantidades multimillonarias, dispone de reducciones que además se reforzaron en 2016 con la anuencia de Bruselas: los procesos metalúrgicos (ArcelorMittal) o de electrolisis (en Asturias, serían los casos de Azsa y Alu Ibérica) disfrutan una exención completa.

Con Sánchez 

El gobierno elevó hasta los 172 millones la compensación por CO2 en 2018 y la rebajó a 61 millones al año siguiente

Con Rajoy 

La industria intentó negociar sin éxito un estatuto, pero conservó la ayuda de la interrumpibilidad de 500 millones 

La retribución especial que reciben las energías renovables (también las plantas de cogeneración y de residuos) ronda los 10.000 millones de euros al año en España. A expensas de una reforma también controvertida que está en marcha (creación de un nuevo fondo que en primera instancia pagarán las comercializadoras de luz y gas y las petroleras, aunque a la postre repercutirá en el consumidor), la financiación de esos cargos se hace principalmente a través de los llamados peajes de la luz que pagan los usuarios, de varios impuestos sobre la generación creados en 2012 y de los ingresos de subastas de CO2.

El Gobierno español, por medio del llamado Estatuto del Consumidor Electrointensivo, ha fijado por primera vez una bonificación para las industrias intensivas en consumo, pero su grado de generosidad apenas alivia el diferencial de costes con alemanes y franceses. Fábricas como las de Arcelor o Azsa, que están entre las que dependen críticamente del precio de la luz por su estructura de costes, recibirán un máximo de 0,54 euros por megavatio. Son 10,7 millones de euros anuales para ese conjunto de fábricas, el 11,7% de los 91,8 millones a repartir entre un total de 612 empresas.

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó con retraso (18 meses) un estatuto que antes la industria había tratado de negociar sin éxito con los últimos gobiernos del PP. Los resultados del texto promovido por la coalición PSOE-Podemos omitieron, entre otros muchos alegatos de las empresas más electrointensivas y también del Gobierno asturiano, la opción de que las bonificaciones llegasen también a los impuestos (sobre la generación y sobre el uso de carbón y gas) que confinancian las renovables y que terminan asimismo engrosando el precio de la luz. “Podrían haber sido entre cuatro y cinco euros de rebaja por megavatio”, calcula Fernando Soto. No se resolvería por completo la brecha de precios con Alemania y Francia, pero el grupo de industrias del que forman parte Arcelor, Azsa y Alcoa (las acogidas a la llamada tarifa de alta tensión 6.4) habrían estado en posición de recibir unos 90 millones en ayudas en lugar de los 10,7 del estatuto aprobado.

El CO2

La industria española se fija recurrentemente en los precios energéticos de Alemania y Francia y no tanto en los de otros lugares de la UE donde la comparación con España podría resultar menos desafortunada. Alemanes y franceses son señalados como competidores directos de las fábricas electrointensivas españolas y asturianas –incluso dentro de las propias multinacionales, porque al asignar las inversiones priman la productividad y los costes–, pero además al sector le conviene tal comparación porque los alemanes y franceses son los gobiernos que más han hecho por abaratar la luz industrial.

Tal afirmación parece avalada también por las decisiones más recientes relativas a las denominadas compensaciones por las emisiones indirectas de dióxido de carbono: los costes que soportan los consumidores por el funcionamiento del comercio del CO2, principal mecanismo ideado por Europa para impulsar la descarbonización de la economía. Los países realizan subastas de derechos de emisión en la fase primaria de ese mercado, que luego funciona como una bolsa de valores (mercado secundario). Las empresas con centrales eléctricas fósiles (gas y carbón) están obligadas a adquirir bonos para cubrir toda su producción, un sobrecoste que acaba en el recibo de hogares y empresas.

Maroto 

La ministra de industria exprimió el presupuesto de su departamento en 2018 para atender las peticiones de la industria sobre el CO2

Ribera 

La titular de transición ecológica ha dado prioridad a apoyar a las energías renovables con los fondos procedentes del co2

El impacto de ello en la competitividad de las industrias más expuestas a deslocalización llevó a las autoridades europeas a facultar a los estados miembros a destinar hasta el 25% de sus ingresos por subastas a ayudar a las fábricas en función de sus consumos y de la composición de la dieta eléctrica nacional. Bruselas permite incluso que se rebase tal porcentaje si los países lo notifican y argumentan.

¿Cómo se han comportado España, Alemania y Francia en este capítulo? Los primeros años, con el PP en el Gobierno, apenas se repartieron compensaciones en España. No obstante, en aquel momento la gran industria disponía de otra vía de apoyo de alto alcance: el formato entonces vigente de las llamadas subastas de interrumpibilidad, que inyectaban una media de 500 millones anuales en el sector. Con el PSOE en el poder ejecutivo e invocando instrucciones de la UE, las condiciones de la interrumpibilidad mutaron en perjuicio de los grandes consumidores hasta desaparecer prácticamente la ayuda para ellos en los años más recientes.

Con las ayudas del CO2, el Gobierno de Pedro Sánchez empezó con ímpetu. En 2018, la ministra de Industria, Reyes Maroto, hurgó en los presupuestos prorrogados de su departamento para reunir 172 millones que repartió entre las empresas. La ayuda se quedó a mitad del máximo indicado por Europa, pero superó en términos relativos a la concedida por Alemania (218 millones, el 8,5% de los ingresos en subastas) y multiplicó por 21 los 8 millones que aparecían inicialmente consignados en los Presupuestos que el Gobierno de Sánchez heredó de Mariano Rajoy.

Puede decirse que la industria encontró una aliada en Maroto, aunque pronto detectó también que, en lo que atañe a los intereses del sector electrointensivo, había dos visiones en el Gobierno: por un lado, la empatía de esa ministra hacia el sector; por otro, un compromiso más tibio de la titular de Transición Ecológica, Teresa Ribera, muñidora del discurso climático del Ejecutivo, pegado al sector de las energías renovables, al que se ha dado prioridad en el uso de los más de 1.200 millones anuales que el Gobierno obtiene en las pujas del dióxido de carbono. El balance de las compensaciones a la industria en 2019 deja ver que la perspectiva de Ribera prevaleció: las empresas recibieron 61 millones en 2019, el 5% del dinero procedente del CO2, mientras Alemania elevó su apuesta al 17,4% (546 millones) y Francia, al 37,4% (266 millones) de sus ingresos, sobrepasando el límite a partir del cual Bruselas pide explicaciones.

Contratos 

Los contratos a largo plazo están generalizados en Alemania, mientras en españa son minoritarios

A las diferencias en las ayudas comentadas se añade otras que dejan así las cuentas de los costes que regulan directamente las administraciones en España y Alemania: Arcelor paga en Bremen 4,6 euros por megavatio en peajes, cargos e impuestos que en Asturias ascienden a 15 euros. El caso francés es singular: tras un ajuste a petición de Europa, ha renovado últimamente una bonificación del 80% en lo que abona la industria por el transporte eléctrico e incluso tiene operativa una tarifa especial para la energía consumida gracias a la cual a sus fábricas les cuesta un 25% menos que a las españolas esa parte del recibo. La generalización de los contratos bilaterales a largo plazo (entre energéticas e industrias consumidoras), por ahora minoritarios en España, también propicia precios más ventajosos Alemania. El Ejecutivo español intenta fomentarlos ahora con avales públicos.

El dilema

“Los gobiernos fijan sus políticas industriales y es entonces cuando se ve si favorecen a las empresas”, concluye Fernando Soto. Destinar recursos de todos los contribuyentes a bonificar a compañías que a menudo son multinacionales o liberarlas de costes energéticos que luego han de asumir los hogares y las pymes no es un tema pacífico. No lo es tampoco en Francia y Alemania, donde el Gobierno ha tirado últimamente del presupuesto estatal para evitar una subida programada en la tasa verde que grava a los hogares, en medio de un rebrote de críticas hacia el trato preferente que desde siempre reciben las industrias.

“La tarifa eléctrica es una cuenta cerrada: lo que dejan de pagar unos lo tienen que pagar otros”, comentaba privadamente un político asturiano hacia 2018, cuando en la región estaban disparadas como ahora las alarmas por los costes energéticos de las grandes fábricas. Con toda probabilidad, ese principio sobre el balance del sistema eléctrico tiene mejor digestión allí donde, como contrapartida, la industria es particularmente fuerte e inversora, abona salarios elevados y ofrece oportunidades abundantes de empleo a los jóvenes. Como en el modelo alemán que Javier Fernández creía posible replicar en Asturias.

Compartir el artículo

stats