En su tercera generación, el Touareg, SUV Premium de Volkswagen, llega al mercado cargado de nuevas tecnologías, una mayor dimensión (4,88 metros) y unas formas musculosas con las que gana imagen de robustez. El Volkswagen Touareg, que pesa casi 100 kg menos que el anterior, comparte chasis con el Audi Q7 y con el Porsche Cayenne.

La nueva generación llega al mercado con un precio base de unos 65.000 euros y que en la versión más potente y equipada pasa de los 81.000 euros.

A nivel mecánico el nuevo Touareg no lleva reductora y se comercializa con dos motores diésel de seis cilindros y tres litros con 231 y 286 c.v. y uno de gasolina también seis cilindros y tres litros con 340 c.v. En fechas próximas el Touareg recibirá un propulsor V8 de 4 litros que entregará 421 c.v. En todos los casos, la tracción es total inteligente y la caja de cambios es automática de ocho relaciones.

Al prescindir de la reductora sus aptitudes fuera del asfalto disminuyen pero a cambio gana en uso rutero y confort. En su versión más elaborada que equipa suspensión neumática, dirección en las cuatro ruedas y estabilizadoras activas el Touareg se convierte en más ágil y cómodo.

Se han previsto tres acabados: Pure, Premium y R-Line y cuatro líneas decorativas. Ubicado en un puesto de conducción más de turismo, el Touareg ofrece un salpicadero con cuadro de mandos Innovision Cockpit que alberga una gran pantalla curvada (hasta 15 pulgadas).

En el equipo de serie aparecen múltiples elementos en todos los campos: asistente de conducción en atascos, techo panorámico, detección de peatones con frenada de emergencia, climatizador de cuatro zonas, proyección de datos en el parabrisas, iluminación matricial de Led, asistente de aparcamiento con guiado de remolques, detección de fatiga al volante, sistema de sonido premium, mantenimiento autónomo en el carril y asistente de visión nocturna, entre otros.