La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, anunció que el Gobierno tendrá listo un sistema de pago por uso de las autovías, de peajes, "en pocos meses", con el fin de someterla a negociación con agentes sociales, sectores económicos y comunidades autónomas. "Lo primero es trabajar en los análisis y estudios que nos permitan establecer un sistema de tarificación que no genere agravios territoriales, que sea justo y que esté sujeto al consenso, también con las comunidades autónomas", afirmó Sánchez en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.

Con este sistema de peajes o pago por uso, el Gobierno pretende obtener recursos para el mantenimiento de las carreteras de alta velocidad. El compromiso asumido por el Ejecutivo ante las autoridades europeas es que esté en marcha en 2024. De hecho, en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia figura como objetivo que el proyecto se eleve al Consejo de Ministros en el primer semestre de 2021 para una primera lectura y que se apruebe en el segundo semestre de 2023. "No queremos demorar la presentación, pero tenemos margen", dijo Sánchez en alusión a la fecha de aplicación de la medida, en 2024. La ministra aseguró que medidas de este tipo ya existen en 24 de los 26 países de la Unión Europea.

Esta fórmula se aplicará según las primeras previsiones, a partir de 2024 y es una exigencia de la Unión Europea (UE) a cambio de la inyección de los fondos de recuperación tras la crisis sanitaria de la covid-19.

A pesar de que todavía existen muchas incógnitas, todo apunta a que, según adelantó el diario El Confidencial, primero se optará por una viñeta, una cuota independiente a la distancia recorrida para instaurar, una vez se desarrolle la tecnología para hacerlo, un sistema de cobro por kilómetro. Se baraja un precio de un céntimo por mil metros en turismos, aunque todavía no hay nada confirmado. La viñetaque se prevé que sea la solución provisional antes de implantar el cobro por kilómetros, consiste en una pegatina que se colocará en la luna del vehículo y que especificará el pago de una cuota por una duración determinada (anual, mensual o semanal). Después, se pretende instaurar el cobro por distancia.

El objetivo, dijo, es disponer de una herramienta financiera "para no pagar con los impuestos de todas nuestras carreteras", y que a la vez sirva para "modular los usos de transportes más contaminantes y que sirva de beneficio también a las alternativas de transporte más sostenible, como es el ferrocarril". "Hay que hacerlo. Estamos decididos", indicó, para afirmar a continuación que es "una cuestión de responsabilidad que tenemos que asumir" al igual que ocurre en otros países de la Unión Europea.