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Multado con 200 euros un conductor que se detuvo con el semáforo en rojo, arrancó cuando se puso verde y circuló a la velocidad recomendada: la Guardia Civil extrema la vigilancia en el asiento del volante

Hacerlo supone una infracción grave y la pérdida de tres puntos en el carnet de conducir

Un control perimetral de carretera de la Guardia Civil

Un control perimetral de carretera de la Guardia Civil / Manuel Lorenzo / EFE

Cuando pensamos en sanciones de tráfico, lo primero que se nos puede venir a la cabeza son multas por velocidad, controles de alcohol o drogas o, quizá por todos los titulares que ha habido en los últimos meses, no llevar la v-16.

Las de velocidad siguen siendo las más comunes. En los siete días de campaña que llevó a cabo hace unos días la Dirección General de Tráfico (DGT) se establecieron 3.537 puntos de control, en los que los agentes la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil verificaron la velocidad de 1.256.540 vehículos. Más de 78.000 conductores fueron denunciados y el 53% de las infracciones se cometieron en autopistas y autovías, un 10% más que en carreteras convencionales.

Pero, más allá de las sanciones por velocidad, existen otras desconocidas para los conductores que están relacionadas con gestos que hacemos de manera cotidiana, ya sea para estar conectados o, precisamente, para desconectar. Hablamos de la sanción por conducir con auriculares en el coche o en la moto. Una sanción de lo más vigilada y considerada como muy grave.

No se trata solo de una imposición legal recogida en la Ley General de Circulación, sino también de una necesidad para protegerte a ti mismo, a los demás ocupantes del vehículo y al resto de usuarios de la vía. El uso de cascos o auriculares está, por eso, terminantemente prohibido una vez te sientas al volante y arrancas el coche. Hacerlo supone una infracción grave que se castiga con una multa de 200 euros (100 con pronto pago) y la pérdida de tres puntos en el carnet de conducir, explican los expertos de RACE.

Pero ¿cuál es el motivo de esta prohibición? "Conducir no es solo una tarea física, sino también una experiencia sensorial que demanda atención plena. En el caso que emplees este tipo dispositivo, es posible que recibas una multa por conducir con los cascos, pues su uso limita drásticamente la capacidad del conductor para captar sonidos cruciales del entorno como bocinas, sirenas de emergencia y otras advertencias del tráfico. Este hábito no sólo coloca al propio conductor en riesgo, sino que también pone en peligro la seguridad de otros usuarios. No obstante, eso no significa que no puedas escuchar música o hablar por teléfono al conducir: existen alternativas legales y seguras para disfrutar de ambas sin que ello suponga una distracción, ni te arriesgues a recibir una multa por conducir con auriculares", apuntan desde RACE.

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