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Multado con 200 euros un conductor por el nuevo 'radar negro' que identifica que va solo en el coche: la Guardia Civil extrema la vigilancia en el interior del vehículo

La intención es dar prioridad al coche compartido y al transporte colectivo

ista de la autovía V-21 en Valencia,

ista de la autovía V-21 en Valencia, / Rober Solsona - Europa Press / Europa Press

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Fijos, de tramo, móviles, desde el aire... La Dirección General de Tráfico (DGT) cuenta con dieferentes tipos de radares para vigilar y controlar la velocidad de los conductores en vías principales, comos secundarias y velar por que se respeten las normas de tráfico.

La DGT se moderniza cada año con nuevos dispositivos que ajustan aún más la capacidad de medición en carretera. Ahora, tal y como informan desde RACE, la DGT ya ha comenzado el despliegue de los llamados “radares negros”, unos nuevos sistemas automáticos capaces de detectar si los vehículos que circulan por los carriles BUS-VAO cumplen con las condiciones de uso. El nombre no es oficial, sino que se ha popularizado tras su puesta en marcha tanto entre los usuaris, como en diferentes medios especializados en motor.

Estos dispositivos utilizan sistemas avanzados de captación y análisis de imágenes para comprobar cuántas personas viajan dentro de un coche y automatizar controles que hasta ahora dependían principalmente de agentes de tráfico. El primer gran despliegue operativo está ligado al nuevo BUS-VAO de la A-2 en Madrid, cuya entrada en funcionamiento se realizará de forma progresiva durante 2026.

Además, la DGT quiere endurecer el control sobre los carriles BUS-VAO para evitar que circulen por ellos vehículos con un único ocupante. La intención es dar prioridad al coche compartido y al transporte colectivo en los accesos más congestionados de las grandes ciudades. La implantación de estos nuevos sistemas automáticos llega en un momento en el que la DGT considera que muchos carriles BUS-VAO han perdido parte de su eficacia por el aumento del tráfico y por las dificultades para controlar manualmente quién accede a ellos en la práctica.

Los nuevos dispositivos funcionan mediante un conjunto de cámaras capaces de captar varias imágenes del vehículo desde distintos ángulos mientras circula. El sistema registra automáticamente la matrícula y, a continuación, analiza el interior del coche para determinar cuántas personas viajan dentro. Para llevar a cabo ese análisis, el sistema combina cámaras fijas sincronizadas, sensores infrarrojos y herramientas de inteligencia artificial capaces de interpretar las imágenes captadas incluso cuando hay tráfico denso o poca visibilidad. Según la información difundida sobre estos sistemas, el nivel de precisión de detección supera el 95%.

Tal y como aseguran desde RACE, por el momento, la DGT no ha publicado un mapa definitivo con todas las ubicaciones donde se instalarán estos dispositivos ni ha confirmado un calendario cerrado de expansión nacional. Lo que sí recogen distintas resoluciones y planes recientes de movilidad es la intención de reforzar los controles automáticos en carriles de alta ocupación y ampliar este modelo a otros entornos con problemas habituales de congestión.

El uso indebido de los carriles BUS-VAO puede conllevar sanciones de 200 euros, normalmente sin retirada de puntos, cuando se incumplen las condiciones de acceso o la señalización activa del carril.

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