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Avisos de multas de 200 euros por circular con la baliza v-16 pero no contar con el polvo y los insectos del parabrisas: la Guardia Civil extrema la vigilancia

Aunque normalmente no implica pérdida de puntos, sí puede convertirse en un problema de seguridad importante al volante

Control de la Guardia Civil

Control de la Guardia Civil / Alberto Morante / EFE

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Cuando circulas con tu coche debes saber que no solo la velocidad o llevar dentro de la guantera la baliza v-16 en perfectas condiciones es lo único que va a vigilar Tráfico o por lo que te pueden multar.

Y es que existen otras infracciones más desconocidas para la mayoría de los conductores que se suelen dar ahora que llega el calor, suben las temperaturas y hay polvo o suciedad, así como más insectos por la carretera. Por ello es fundamental circular con el parabrisas en buen estado.

Tal y como explican los expertos de RACE, ir en coche o con una visibilidad reducida puede acabar en multa. La sanción habitual alcanza hasta 200 euros y, aunque normalmente no implica pérdida de puntos, sí puede convertirse en un problema de seguridad importante al volante. El motivo no es únicamente llevar una grieta o el cristal sucio: lo que sanciona Tráfico es conducir sin unas condiciones de visibilidad suficientes de la carretera.

"Aunque muchas veces pasan desapercibidas, algunas situaciones cotidianas relacionadas con el parabrisas pueden comprometer seriamente la visibilidad al volante. En esos casos, los agentes pueden considerar que existe un riesgo para la seguridad vial y castigar al conductor. Las multas de la DGT suelen llegar cuando el cristal dificulta ver correctamente la carretera, las señales o el resto de vehículos. Y no hace falta que el parabrisas esté completamente roto: basta con que determinados elementos reduzcan la visión durante la conducción", explican desde RACE. Otro detalle a tener en cuenta son las grieta o desperfectos que pueden aparecer en el cristal durante la circulación.

RACE también señala que a veces basta con una pequeña piedra saltando desde la carretera para dejar una marca casi imperceptible en el parabrisas. Lo malo es que, aunque al principio apenas se vea un pequeño punto o una línea fina en el cristal, los cambios de temperatura o las vibraciones de la conducción pueden hacer que esa fisura termine extendiéndose mucho más de lo esperado.

No todas las fisuras implican automáticamente una multa, pero sí pueden convertirse en un problema cuando afectan al campo de visión del conductor. Además, un parabrisas dañado no solo dificulta la visibilidad: también pierde parte de su resistencia estructural, algo importante en caso de accidente o si tienes una cita con la ITV próxima en tu agenda. Por eso conviene reparar cuanto antes cualquier impacto pequeño antes de que vaya a más.

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