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La multa se 200 euros que no es nuestra culpa pero por la que tienes que pagar tras la norma del BOE: la Guardia Civil multa por lo que salta en carretera

Multan con 200 euros a un conductor que circulaba con normalidad pero le sancionan por el asfalto

Control de tráfico de la Guardia Civil

Control de tráfico de la Guardia Civil / GUARDIA CIVIL / Europa Press

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A la hora de circular con el coche hay que tener en cuenta que no solo el superar la velocidad supone un factor negativo a la hora de recibir una sanción. Existen otros problemas que pueden ser motivo de multa aunque nos ea culpa nuestra.

Los expertos en RACE determinan cuál es la casuística de una multa que a priori, no es nuestra culpa, pero que a la larga hay que pagar si no se remedia. Tal y como explican los expertos de RACE circular con el parabrisas en mal estado o con una visibilidad reducida puede acabar en multa. La sanción habitual alcanza hasta 200 euros y, aunque normalmente no implica pérdida de puntos, sí puede convertirse en un problema de seguridad importante al volante. El motivo no es únicamente llevar una grieta o el cristal sucio: lo que sanciona Tráfico es conducir sin unas condiciones de visibilidad suficientes de la carretera.

Aunque muchas veces pasan desapercibidas, algunas situaciones cotidianas relacionadas con el parabrisas pueden comprometer seriamente la visibilidad al volante. En esos casos, los agentes pueden considerar que existe un riesgo para la seguridad vial y castigar al conductor.

Las multas de la DGT suelen llegar cuando el cristal dificulta ver correctamente la carretera, las señales o el resto de vehículos. Y no hace falta que el parabrisas esté completamente roto: basta con que determinados elementos reduzcan la visión durante la conducción.

A veces basta con una pequeña piedra saltando desde la carretera para dejar una marca casi imperceptible en el parabrisas. Lo malo es que, aunque al principio apenas se vea un pequeño punto o una línea fina en el cristal, los cambios de temperatura o las vibraciones de la conducción pueden hacer que esa fisura termine extendiéndose mucho más de lo esperado.

No todas las fisuras implican automáticamente una multa, pero sí pueden convertirse en un problema cuando afectan al campo de visión del conductor. Además, un parabrisas dañado no solo dificulta la visibilidad: también pierde parte de su resistencia estructural, algo importante en caso de accidente o si tienes una cita con la ITV próxima en tu agenda.

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