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Multado con 200 euros un conductor que circulaba a la velocidad obligatoria en carretera pero acaba de salir del médico: la Guardia civil extrema la vigilancia

Una norma que muchos conductores pasan por alto, a veces por cuestiones de necesidad, hasta que es demasiado tarde

Varios agentes de la Guardia Civil paran a los conductores durante un control

Varios agentes de la Guardia Civil paran a los conductores durante un control / Marcial Guillén / EFE

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Conducir es un bien muy necesario para muchos, así cómo también una necesidad. Y es que muchos despenden de su coche para trabajar o para llegar al mismo. Por eso un inconveniente como lesionarse un brazo puede suponer un problema a la hora de desplazarse.

Tal y como explican los expertos de RACE, conducir con escayola no depende de la distancia o la experiencia, sino de poder controlar el vehículo y reaccionar rápido ante imprevistos, aunque el trayecto sea corto o el coche sea automático.

Por tanto, no debes conducir con escayola, férula, vendaje rígido o collarín si limita tu movilidad, fuerza, postura o reacción, ya que la DGT desaconseja usar dispositivos que inmovilicen el cuerpo o reduzcan la movilidad articular.

Tampoco debes confundir una lesión temporal con una prohibición asociada a la baja laboral. Como explicamos en el artículo sobre conducir estando de baja, lo importante es conservar las aptitudes psicofísicas necesarias para manejar el vehículo con seguridad. El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe mantener su libertad de movimientos, el campo de visión necesario y la atención permanente a la conducción. Además, la Ley de Tráfico obliga a estar en todo momento en condiciones de controlar el vehículo.

Una escayola puede entrar en conflicto con estas obligaciones aunque la normativa no la mencione expresamente. La clave no es únicamente dónde está colocada, sino cuánto limita tus movimientos.

También debes comprobar que puedes adoptar una posición correcta al volante. La distancia respecto a los pedales, la colocación de los brazos y el apoyo de la espalda influyen directamente en tu capacidad para controlar el coche y reaccionar ante una emergencia.

No debes conducir con escayola si la lesión te impide agarrar y girar el volante o usar los mandos con seguridad. Aunque intentes compensar la limitación, ante un imprevisto o frenada brusca necesitas una respuesta inmediata, aseguran desde RACE. Por tanto, conducir un coche automático no supone una excepción a la normativa. Si la escayola reduce tu capacidad para manejar el vehículo, no debes conducir.

La denuncia dependerá de la limitación observada y de cómo afecte a la conducción. Cuando la escayola impide mantener la libertad de movimientos o el control del coche, la conducta puede calificarse como infracción leve, sancionada con una multa de hasta 100 euros.

Si la limitación da lugar a una conducción negligente o genera un riesgo evidente, puede considerarse una infracción grave, sancionada con 200 euros.

La valoración depende de los hechos observados por el agente. Tener una escayola no provoca por sí solo la retirada de puntos. La posible pérdida de puntos dependería de que durante la conducción se cometiera otra infracción incluida en el sistema del permiso por puntos.

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