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“Dr. Nekro”, rock y metal del Nalón

El primer trabajo discográfico del grupo, una hazaña

No son muchos en Asturies ni en el Nalón, aunque algunos atrevidos hay todavía, los que en plena crisis sanitaria pandémica se atreven a publicar un disco en formato físico. Recientemente este periódico se hacía eco del nuevo trabajo discográfico del polifacético artista langreano Jorge Serrano. Pues bien, a esa escueta –por desgracia– lista tenemos que añadir al grupo “Dr. Nekro”, originaria banda de la comarca naloniana encuadrada en el espectro sónico de querencias metaleras.

Formados en 2019, pero con un amplio bagaje a sus espaldas, han militado en bandas como “Mocus”, “Human”, “Craken”, “Trust No Beach”, “Varón” y los “Dandies”, por citar solo algunas. Hasta el momento han engordado su currículum con algunos bolos –la cosa no da para mucho más ahora mismo– así como su participación en el concurso FestiAMAS de este año, al que se presentaron 178 bandas de toda la región, consiguiendo ser semifinalistas. Su presencia también es intensa en las redes sociales, donde además de su música, también se pueden visionar sus trabajados vídeos.

El referido disco de “Dr. Nekro” es un cedé que, como se recoge en su encarte, ha sido autoproducido y grabado en Llangréu –Kannibal Breakfast Studio– y del que se han editado 500 copias, una cantidad nada despreciable en las actuales adversas condiciones para la distribución y venta de discos. Es necesario recordar, por muy cansino que ello resulte, que la música en vivo, uno de los principales alicientes para embarcarse a veces en una grabación discográfica, se encuentra en grave estado agónico y con un negro futuro en el corto y medio plazo, aunque esperemos que en este último caso no sea así.

“Dr. Nekro” son deudores de una ya –podemos decir– consolidada tradición de sonidos metal de la cuenca del Nalón, que con base en el rock duro de los setenta del XX fue evolucionando desde el heavy metal –con la ayuda del punk y sus ramificaciones– hasta llegar a estilos como el stoner, el emocore más cañero y todas las derivaciones posibles del metal: trash, power, groove, post… Bandas como “Antídoto”, “Rivender Lords”, “Okban”, “Human”, “Inntermezzo” o “Chamako Wey”, entre otras muchas, han sido las protagonistas desde los años 80 del pasado siglo hasta la actualidad de este abanico de propuestas sonoras.

En el caso de “Dr. Nekro”, ellos mismos se califican como un grupo de stoner, rock y metal, y han sabido imprimir a su primer trabajo discográfico un sonido potente –con destacado protagonismo de su vocalista– como soporte de unas letras donde reflejan su particular universo de fuerzas oscuras, situaciones extremas de pasión y deseo efervescente, así como su particular dosis de inconformismo.

Vivimos tiempos de crisis económica y social, y por qué no decirlo, también emocional. Se llenan discursos de lo importante que pueden ser los emprendedores y las nuevas iniciativas para alumbrar nuevas vías ante esta grave situación que nos ha tocado sufrir, pero en la práctica la programación de conciertos, la edición de discos, todo lo que en definitiva rodea al mundo de la música, ha sido dejada a su suerte –trabas administrativas incluidas– y los resultados saltan a la vista: un desolador páramo que puede en parte de manera irreversible ya no reverdecer si no se toman pronto medidas.

Mientras, una parte de la sociedad civil sigue dándonos algunos ejemplos de que hay alternativas posibles. “Dr. Nekro” lo ha demostrado, aventurándose a editar su obra –de un estilo minoritario– cuando la posibilidad de promocionarlo va ser muy dura y difícil. En definitiva, se han arriesgado a ofrecer cultura a sabiendas que el retorno –vía el reconocimiento en ventas o conciertos– puede ser muy exiguo. Tal hazaña –ahí está su esfuerzo personal y económico invertido– debería de correr mejor suerte. De todos nosotros depende luchar contra corriente y ayudarles, y a otros valientes como ellos, a conseguirlo.

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