06 de abril de 2009
06.04.2009

Cuando los poetas llenaban los teatros

El Ateneo Obrero de Gijón reedita «La poesía lírica asturiana», libro olvidado que reúne a autores en bable y castellano que participaron, en 1923, en la primera Fiesta de la Poesía

31.03.2009 | 02:00

José Luis ARGÜELLES


El periódico «El Noroeste» recoge en su edición del 20 de febrero de 1923 una crónica en la que se subraya el gran éxito cosechado, dos días antes, por la primera Fiesta de la Poesía Asturiana. Sabemos que el público llenó el viejo teatro Jovellanos para escuchar los versos de los veintinueve poetas seleccionados, algunos ya fallecidos, como Campoamor, Vital Aza y Teodoro Cuesta, y otros en plena producción creativa, caso de Ramón Pérez de Ayala, Antonio Gamoneda (padre) y Marcos del Torniello. El aplaudido acto fue organizado por la sección de El Llano del Ateneo Obrero de Gijón, una sólida institución que disponía de una nutrida biblioteca circulante. Aquel día intervino Álvaro Fernández de Miranda, vizconde de Campo Grande, que resumió la jornada: «Habéis leído y escrito poesías en castellano y en bable. Perfectamente. Los dos lenguajes podemos considerarlos como propios...».


Aquel encuentro poético sin precedentes se tradujo en la publicación, en el mismo año de 1923, del libro «La poesía lírica asturiana», un volumen que permanecía casi olvidado y que ahora, en la estela de las actividades conmemorativas de su 125.º aniversario, recupera el Ateneo Obrero en su colección de poesía «Deva». La fortuna y la casualidad han jugado a favor de la institución gijonesa. La filóloga Balbina Meana, socia ateneísta, encontró un ejemplar de aquella edición, conservado en buenas condiciones, en la biblioteca de su familia. Lo cuenta el presidente del Ateneo, Luis Pascual: «Valoramos la posibilidad de hacer una edición facsímil, pero finalmente optamos por esta otra fórmula».


El también poeta e investigador Xosé Bolado es el responsable de la introducción, escrita en asturiano y castellano, a esta nueva edición de «La poesía lírica asturiana». «Era un libro conocido en los medios asturianistas, pero, por esa desidia nuestra, permanecía sin reeditar», explica. Y lo que es más importante: «Tiene un gran interés, porque demuestra que dos tradiciones supuestamente antagónicas, las de los poetas que escriben en una y otra lengua, pues conviven perfectamente».


El volumen incluye obra de trece poetas en bable: Juan María Acebal, José Caveda, Teodoro Cuesta, Benito Canella, Bernardo Acevedo, José García Peláez, Marcos del Torniello, Agustín de la Villa, Carlos de la Concha, Emilio Robles, Francisco González Prieto, Carlos Ciaño y Fabriciano González, que es quien introduce a los poetas en asturiano. Los poetas seleccionados que escriben en castellano son: Campoamor, Vital Aza, Ataúlfo Friera, Antonio Gamoneda (padre), Alfonso Camín, León Castillo, José García Vela, Benito Buylla, Alfredo Alonso, Ramón Pérez de Ayala, Joaquín A. Bonet, Carlos C. Jovellanos, Rosario de Acuña, Juan Menéndez Pidal, Andrés González Blanco y José Díaz Fernández. Este último defiende, en la presentación de los autores en castellano, una posición universalista: «Poesía asturiana... Poetas asturianos... Permitidme acaso que diga una gran inconveniencia: no hay poesía asturiana, ni hay poetas asturianos, como no puede haberlos catalanes, gallegos o andaluces. Sólo hay poesía...». El volumen se completa con unas palabras preliminares de León Castillo.


«¿Cómo es posible que un vizconde tenga cabida en un libro del Ateneo Obrero?», se pregunta Bolado. «Se ve el respeto con el que se trabajaba y una prueba palpable de la unidad que había logrado concitar el Ateneo», responde. Para el estudioso, el libro, que recoge poemas de desigual calidad, tiene, sin embargo, un «un gran interés desde el punto de vista histórico». «Es inconcebible que hasta ahora no se le haya prestado atención», añade.


Luis Pascual subraya la «fortaleza» que tenía el Ateneo y el «movimiento popular» en las fechas en que se organiza aquella primera Fiesta de la Poesía Asturiana: «Si lo pensamos seriamente, hoy sería muy difícil hacer algo así».

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