05 de abril de 2008
05.04.2008
 

Santa Eulalia de Oscos teme un descenso del turismo por la proliferación de eólicos

«Me parece un error gravísimo que no haya una política comarcal común sobre este asunto», afirma su alcalde, Antonio Riveras

05.04.2008 | 02:00
Santa Eulalia de Oscos teme un descenso del turismo por la proliferación de eólicos



La denuncia presentada por el alcalde de Santa Eulalia de Oscos contra el Ayuntamiento de Villanueva por la puesta en marcha de las obras del parque eólico de Grallas ha vuelto a reabrir la polémica. Los vecinos de Santalla apoyan la decisión de Antonio Riveras. Consideran excesiva e innecesaria la instalación de más parques. Temen que el turismo, uno de los pilares de su economía, abandone la zona y desaparezcan los Oscos como destino vacacional.

Santa Eulalia de Oscos, S. P.


Santa Eulalia de Oscos respira y vende naturaleza... y desea seguir haciéndolo. Una pretensión que choca con la política de implantación masiva de parques eólicos en la comarca y que es rechazada por la mayoría de los vecinos, que temen un descenso en el turismo y en la actividad económica, si los proyectos continúan adelante. Su alcalde, Antonio Riveras, presentó hace unos días un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de Villanueva para exigir el cese y la paralización de las actuaciones, y la inactividad de las obras en el parque eólico de Grallas, en territorio de Villanueva. «Ahora que estamos vendiendo paisaje, cada uno dice que hace lo mejor para su concejo, y me parece un grave error que no haya una política comarcal común», explicó el regidor santallés. Por ahora, los hosteleros no han notado un descenso en el número de visitantes, pero dicen temer el momento en que se inicie la construcción de los parques. «Estoy a favor de las energías renovables, pero no de que llenen los Oscos de estos molinos. Hace tiempo, hicimos una encuesta a nuestros clientes y el 80 por ciento reconoció que no repetiría, si esto se poblase de eólicos», señala Pedro Martínez, propietario de un negocio de hostelería en la capital del concejo. Quienes acuden a los Oscos buscan encontrar bellos paisajes, tranquilidad y descanso, algo que podría ponerse en peligro, como explica Fernando García, vecino de Pousadoiro, quien asegura que los trastornos que producirán los molinos serán mayores que los posibles beneficios, tanto para los habitantes del concejo como para los turistas. «Si los que vienen a descansar y a librarse de ruidos se encuentran con las mismas cosas que en la ciudad, dejarán de acudir», señala convencido.


Los vecinos consideran que han cumplido con creces con el resto de Asturias. Así lo asegura Jorge López, quien apoya la decisión del Alcalde. «Para nosotros ya hay suficientes. Si los necesitan en Oviedo, que los pongan en el Naranco, que yo allí todavía no vi ninguno».

Necesarios o no, los proyectos están sobre la mesa y el futuro de los Oscos está en juego. Por eso, como asegura el ex alcalde santallés Marcos Niño, «esto hay que afrontarlo todos unidos, y no desde el individualismo».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook