16 de julio de 2009
16.07.2009
EN LA MARGEN IZQUIERDA DEL EO

Sargadelos fue un impulsor del comercio en Ribadeo, según el profesor Zabala

Antonio Raymundo lanzó la actividad comercial del puerto en el siglo XVlll

16.07.2009 | 02:00
El profesor vasco Aingeru Zabala, durante su intervención.

Ribadeo,


T. CASCUDO


El puerto de Ribadeo vivió durante la época de Antonio Raymundo Ibáñez, más conocido como el marqués de Sargadelos, uno de los momentos de mayor esplendor coemrcial y él, tuvo mucho que ver en esto. Es lo que se desprendió ayer de la conferencia impartida en Ribadeo por el profesor de Historia Moderna en la Universidad de Deusto Aingeru Zabala. La jornada de estudio celebrada en la localidad ribadense pone fin al curso de verano que, patrocinado por el Consello da Cultura Galega, comenzó el lunes en Santa Eulalia de Oscos.


La charla del profesor Zabala se centró en la situación del comercio ribadense en la época de actividad del santallés Ibáñez. Uno de los datos más llamativos que ofreció fue que en el siglo XVIII el comercio de cabotaje entre Ribadeo y Bilbao, uno de los puertos de referencia, casi estuvo centrado en el intercambio de cebollas y hierro. Según Zabala, los barcos que partían de Ribadeo llegaban a tierras vascas cargados de cebollas.


«Cuando en otros puertos de Galicia o Asturias lo normal era transportar frutos o pescados, de Ribadeo salían cientos de miles de cebollas. No conozco los motivos, pero sí sé que portar una mercancía tan perecedera en aquel entonces era complicado», reseñó. Según este estudioso, en el viaje inverso, desde Bilbao a Ribadeo, los barcos traían un poco de todo, pero la principal mercancía transportada era hierro. «La mayor parte del hierro que llegaba a Ribadeo era consignada por firmas que trabajaban para Ibáñez».


El profesor Zabala, experto en la burguesía vasca y conocedor de la trayectoria de Ibáñez, asegura que el marqués «fue el gran protagonista de aquella época». Además, cuenta Zabala que el marqués fue perdiendo paulatino contacto con el puerto bilbaíno para empezar a trabajar con el comercio internacional. «Raymundo tenía suficientes contactos como para introducir lo que le diera la gana con total libertad». Sargadelos es uno de los persanajes más insignes de la villa ribadense.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas