Cangas del Narcea,

Pepe RODRÍGUEZ

La implantación del sistema informático «Selene» en el hospital «Carmen y Severo Ochoa» de Cangas del Narcea ha traído consigo un aumento de las listas de espera en las consultas. Concretamente, las especialidades de Oftalmología y de Traumatología son las que más han acusado este retraso en la atención a los pacientes.

La cifras que ofrece la dirección del centro refieren un aumento en torno al 20 o al 30 por ciento en el tiempo de espera, aunque en el Consejo de Salud celebrado el pasado martes hubo quien advirtió de que la lista de espera puede estar rondando los 2.000 pacientes y de que se están dando citas para más allá de septiembre, y eso sin contar con que en el verano (por las vacaciones de muchos profesionales) la espera podría aumentar aún más.

Mario Schiter, director del hospital (cargo en el que cesará el próximo día 30 por motivos familiares), rechazó de modo contundente esas cifras: «ya se demostró en el Consejo de Salud, con datos, que eso es falso. Rotundamente falso. No sé qué puede motivar a alguien a decírselo a la prensa si no es la mala fe porque, desde luego, es una falacia que quedó resuelta en el órgano competente». Schiter sostiene que el retraso de entre un 20 y un 30 por ciento en las consultas es algo normal. «Ha sucedido en todos los hospitales donde se ha acometido una reforma informática de estas características y ha sucedido, sin excepción, en todos los hospitales de Asturias. Hasta que los profesionales se adaptan, hemos de pasar por este período. El hecho de que sean Oftalmología y Traumatología las que más sufren se debe a que son, de lejos, los dos servicios con más consultas en el hospital».

La implantación de este nuevo sistema informatico fue alabada por el consejero de Salud, Ramón Quirós, en su última visita a Cangas del Narcea, a finales del año 2010. Aquel día se habló de que el «Carmen y Severo Ochoa» entraba en una nueva época, la era de la informatización total. Pero la aplicación real de este adelanto ha preocupado, seriamente, a muchos profesionales del centro y se ha convertido en el tema de conversación de los trabajadores del centro.Algunos han vuelto, incluso, a trabajar con papel ante los problemas surgidos.

De nuevo, Schiter se muestra categórico a la hora de evaluar la situación: «que a nadie le quepa duda de que esto es irreversible. Simplemente hay que tener en cuenta que todos necesitamos un período de aprendizaje cuando se cambia la herramienta de trabajo. Y a este respecto quiero decir que los profesionales están siendo ejemplares, quedándose a trabajar sin cobrar más tiempo del que les corresponde».

Esta situación se irá normalizando con el tiempo, según el gerente del hospital, quien, de hecho, cree que esa es ya la tendencia actual. Schiter no cree que el período que resta para que los profesionales dominen su nuevo programa informático sea superior a dos meses. «Algo completamente normal».