13 de noviembre de 2011
13.11.2011

Una reivindicación con mucha historia

Medio centenar de personas se reúnen en Tineo para concienciar a los vecinos de la importancia de recuperar los monasterios de Obona y Bárcena

13.11.2011 | 01:00

Obona (Tineo),


Pepe RODRÍGUEZ


Una gran agitación sacudió ayer los monasterios tinetenses de Obona y Bárcena, habitualmente remansos de paz y abandono. Alrededor de medio centenar de voluntarios acudieron a la llamada del artista de Navelgas Manolo Linares para poner de manifiesto la necesidad de defender el patrimonio histórico y cultural de la zona.


La jornada se estructuró en varias actividades. Para empezar, se entregaron los premios del concurso infantil de redacción con el tema central del patrimonio, cuyos ganadores fueron Diego Feo y Adrián Álvarez, y se convocó un concurso de pintura en el monasterio de Obona.


Pero además, para dar ejemplo, los voluntarios también cogieron los aperos y echaron una mano en la limpieza de los alrededores de los monumentos, antes de visitar su interior y pedir a los que más saben, como Laureano García, de la Asociación del Camino de Santiago de Tineo, que explicasen la historia de los edificios. Luego se compartieron empanada y vino para que la jornada no resultara demasiado larga.


Manolo Linares subraya lo más importante de la jornada: «Queremos llamar la atención sobre el estado en que se hallan estos dos monumentos. Ahora mismo lo más urgente es separar el cementerio de Bárcena de los muros del monasterio, porque se mete la humedad y hace inútil cualquier esfuerzo». Linares se queja de que «la gente está dormida. Ya no es una cuestión de políticos, es que ni siquiera los de la zona somos capaces de despertar y ver lo que está pasando con nuestros bienes, nuestra historia, nuestra cultura».


Por su parte, Laureano García explica: «Siempre es necesario reivindicar el patrimonio. No existiría Asturias tal y como la conocemos hoy si no fuese por la vida que hubo en estos monasterios». Para García resulta «imprescindible» que se encuentren «soluciones para su uso, y que sea rentable, pues es la única forma de que no muera». En ese sentido, apuntó lo interesante que sería poder convertir ambos monasterios en albergues del Camino de Santiago, algo que no costaría mucho dinero. «Alfonso IX ya dijo en el año 1218 que Santa María la Real de Obona era el único punto de paso obligado de todo el Camino de Santiago. Eso da fe de la importancia que tiene este sitio», subraya García.

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