12 de abril de 2012
12.04.2012
40 Años
40 Años
Una carretera con una elevada siniestralidad 

Tebongo, «punto negro»

Una curva del corredor del Narcea, señalizada como peligrosa, registra tres accidentes en menos de dos semanas, uno de ellos con una joven fallecida - Los vecinos están asustados por la acumulación de sucesos junto a sus casas, que atribuyen a las condiciones de la vía y a los excesos de velocidad

12.04.2012 | 02:00
Por Tebongo a más de 100 kilómetros por hora. El pueblo de Tebongo sufre a diario los excesos de velocidad. Sus habitantes piden un paso de cebra.

Tebongo (Cangas del Narcea),

Pepe RODRÍGUEZ

El Corredor del Narcea, la AS-15, que circula entre Cornellana y Cerredo, es una carretera conocida por su peligrosidad. Es incontable la cantidad de accidentes que se han producido en la misma en los últimos diez años, la mayoría de ellos de caracter relativamente leve. Pero, cada cierto tiempo, la vía se cobra una vida y encoge el alma a todos los habitantes de la comarca suroccidental.

Uno de los puntos negros más notables se encuentra en las inmediaciones de los pueblos de Tebongo y Villar de Tebongo. En la curva que se encuentra tras el polígono industrial de la zona y antes de los citados pueblos se han sucedido tres accidentes desde el principio de la Semana Santa hasta ayer. El peor de todos ellos fue el sucedido en la mañana del martes, que se cobró la vida de Rosa Martínez, una joven de 27 años del pueblo cangués de Rengos.

Los vecinos de Tebongo cuentan que, además, otros dos coches acabaron contra las vallas «quitamiedos» durante las vacaciones de Semana Santa. Uno de esos dos accidentes fue realmente aparatoso. Estos sucesos no cogen de nuevas a los habitantes de estos pueblos, que llevan años señalando que la peligrosidad del tramo es notable.

José Díaz, vecino de Tineo, tiene que recorrer todos los días la carretera para trabajar. Es muy consciente de lo que ocurre en la citada curva: «es una curva muy plana, casi sin peralte, que te saca fuera casi sin darte cuenta. Han pasado muchas cosas ahí y supongo que seguirán pasando». Para José Díaz la peligrosidad de la carretera no obedece a una circunstancia concreta sino a una serie de factores encadenados. «No es una cosa u otra, es todo. Bajan los camiones cargados de carbón y eso puede dejar algo de suciedad en la carretera, que no se nota pero está, y a la que llueve un poco eso se pone mucho peor. Luego resulta que la mayoría de personas conduce igual en seco que en mojado, y no es lo mismo, y menos con lo que resbala esto», razona.

Ismael Gómez, de Tebongo, cree que tiene que ser algo más que eso, pues «los camiones ahora vienen bien tapados para que no se escape nada de carbón. Yo no se por qué, pero en el último mes en esa curva ya van varios que se salen. Y hay gente que va fuerte, ¿eh?, que lo vemos todos los días en el pueblo, que tenemos señales y no las respetan. Hace tres o cuatro años ya se mató una maestra en donde los bomberos (zona del polígono industrial)».

Ludivina Marques, del bar El Terrible, en Tebongo, formó parte, hace años, de una iniciativa ciudadana impulsada en la zona para conseguir que se pintara raya continua en el pueblo y tratar así de evitar los adelantamientos y las grandes velocidades. Recogieron firmas y consiguieron su objetivo, pero ahora cree que sirvió de poco: «aunque pusieron la raya continua, no piense que no adelantan. Lo hacen a menudo y algunos pasan a más de 100 kilómetros por hora. Muchos vecinos creen que esto es peligrosísimo y están asustados». No en vano, en Tebongo hay escuela, farmacia y médico, que da servicio a muchos otros pueblos, y todos los usuarios de esos servicios cruzan por mitad del pueblo. «Que nos pongan un paso de cebra, al menos, porque van muy rápido», solicita.

Otra de las curvas complicadas es la que va de Villar de Tebongo a Tebongo. A pesar de que la visibilidad es limitada, esta señalizada como lugar de adelantamiento. El corredor del Narcea es una carretera en la que se puede circular a una velocidad notable, pero no tiene muchos puntos de adelantamiento. Por eso en este mismo punto se ven maniobras para adelantar cuando no parece lo más sensato. «Adelantar ahí es de suicidas y, sin embargo, lo ves casi a diario», dice José Díaz.

Ismael Gómez cuenta una anécdota al respecto: «yo he llegado a ver cómo se accidentaba un coche, llegaba la Guardia Civil y, estando aquí los agentes, los coches adelantaban igual al llegar la raya continua. Es que parece increible. Los multaron, claro, pero es que no se esconden de nada», denuncia.

Justo Menéndez, vecino de Bruelles, un pueblo de una zona conocida como el Partido de Sierra, también se queja de otro punto muy peligroso en el corredor del Narcea: la salida que tienen esos pueblos de Sierra a la AS-15 a la altura de Javita. «Esa salida es muy peligrosa, ciega en medio de una curva en la que la gente viene rápido de las rectas de abajo. Sales con mucho respeto porque es un punto que tiene mucho peligro», comenta.

Las causas por las que el corredor del Narcea es peligroso son, pues, múltiples, a decir de los vecinos, y no pueden separarse una de otras: puntos negros que el peralte de las curvas convierte en trampas difíciles de evitar, superficies resbaladizas por el alto tráfico de vehículos pesados -que multiplica el riesgo de circular cuando la calzada está mojada-, una deficiente señalización y el exceso de velocidad de algunos conductores.

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