27 de enero de 2013
27.01.2013

Larga vida para el santuario de A Braña

Los vecinos aprovechan la fiesta de las Candelas para inaugurar la remodelación del templo, tras nueve años de obras

27.01.2013 | 04:29
Los vecinos, con velas, en la procesión de la Virgen de las Candelas.

A Braña (El Franco),


T. CASCUDO


Nueva y larga vida para el santuario de A Braña. La iglesia, construida en el siglo XVIII a partir de una capilla del siglo IX, está preparada para durar varios siglos más gracias al esfuerzo de los vecinos de esta parroquia franquina, que hace nueve años iniciaron la remodelación integral del templo. La fiesta de las Candelas, celebrada ayer, sirvió para dar por concluidos los trabajos.


El 23 de marzo de 2004 los vecinos crearon una comisión encargada de rehabilitar la iglesia, a la vista de la precaria situación en la que se hallaba. «Se había hundido el techo y había que arreglarlo cuanto antes», explica Moisés Fernández, que hoy preside la asociación «El Brañal», colectivo vecinal que surgió en 2007 a partir de aquella comisión inicial.


Los vecinos establecieron entonces una cuota para costear las obras, a las que también contribuyó el Principado, el Arzobispado y el Ayuntamiento franquino. Fue así como en 2005 dan comienzo los trabajos. Lo primero fue reparar el techo, pintar el interior de la iglesia y renovar la instalación eléctrica. La segunda fase se ejecutó entre 2006 y 2007 y consistió en dar cal a la fachada exterior y los cabildos. En 2008 se acometió la tercera fase con la renovación del falso techo de los cabildos y la recuperación de las antiguas puertas del templo. La cuarta y última fase comenzó en diciembre de 2012 y concluyó esta semana con la renovación del piso de la iglesia. «El anterior estaba muy deteriorado y se renovó por completo, es un piso de castaño», precisa Fernández.


El objetivo de la remodelación era preservar la estructura original de la iglesia y de hecho se recuperaron elementos antiguos, como un ojo de buey ubicado en la fachada trasera de la iglesia: «Apareció cuando picamos las cales, ya que llevaba años tapado. Lo abrimos porque su función era iluminar a la Virgen de la Braña».


El santuario de A Braña es un punto habitual de peregrinación de la comarca y celebra su día grande el 15 de agosto. En la localidad se conserva una antiquísima tradición como es la de portar ramos de tejo adornados con rosquillas o caramelos. La costumbre manda frotar el ramo en el manto de la Virgen de la Braña, famosa por sus milagros. La fiesta celebrada ayer en honor de la Virgen de las Candelas también es singular, ya que los vecinos portan velas que son bendecidas.

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