Cornellana (Salas),

Sara ARIAS

La recuperación del salmón es la principal preocupación de los pescadores que ayer visitaron la Feria de la Caza, la Pesca, la Naturaleza y el Turismo Activo (Capenastur) en Cornellana (Salas), que se desarrolla a lo largo del fin de semana, a modo de antesala de la subasta del «camapanu» (el primer salmón de la temporada), el próximo miércoles. Consideran los ribereños que preservar la especie e incrementar su población es bueno no sólo para los pescadores, sino también para diversificar la economía de la zona. Con respecto a los cambios en la legislación que regula la pesca fluvial, dicen que les provocan, más que nada, desconcierto, y demandan un plan de gestión del salmón.

«Es necesario recuperar los salmones y las truchas en serio. Además, la recuperación ecológica supondría para las zonas ribereñas unos ingresos bestiales. Se puede hacer empresa y economía con los recursos naturales», afirma Pedro Vigil, ribereño del Nalón, quien valora que los ríos asturianos y sus salmones son una riqueza que no se está aprovechando. En ese mismo sentido se manifiesta Eloy Saavedra, pescador del río Eo, quien apoya la ampliación de las zonas de pesca libres sin muerte porque «ahí va más gente y eso genera un beneficio». Y añade: «Si Asturias quiere vender turismo rural, tiene que pasar por la recuperación de los ríos; hay que doblar la cantidad y se necesita a alguien experto que pueda elaborar un plan de recuperación».

Estos pescadores creen que la falta de participación de los especialistas en salmónidos a la hora de elaborar las normativas de pesca de cada año afecta a la gestión de los ríos porque «no se pueden hacer cambios todos los años, la gente se desconcierta», explica Vigil, quien piensa que esta temporada, en la que la apertura de los ríos no coincide con un domingo, será «mala» para la economía de la zona. «Debe de ser (la apertura de la temporada) cuando le venga bien a la organización» porque, a su juicio, hay que aprovechar, y más en estos tiempos, los recursos naturales para fomentar el crecimiento.

Capenastur cuenta con representación de dos coelctivos de pescadores de la zona, las sociedades de pescadores «Las Mestas del Narcea» y «El Banzao» de Tineo. Esta última defiende una pesca responsable y sostenible, y aboga por la recuperación del salmón «con técnicas que sean lo más naturales posibles», dice Jesús Rodríguez, su presidente. Uno de esos métodos son las cajas Jordan Scooty, que mostrarán al público de la feria, en las cuales las huevas de los peces son introducidas directamente en el río en unas celdas de panal de abeja. Los alevines salen de ahí directamente a su medio natural. «El Banzao» apuesta por la mínima intervención del hombre en el ciclo biolçógico de la especie y destaca que estas cajas son más efectivas que los centros de alevinaje.

Capenastur fue inaugurada ayer por la tarde por el alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, la directora de Recursos Naturales del Principado, Fina Álvarez Murias, y la directora de la propia feria, María Ángeles Fernández, quien espera que esta edición logre superar las 6.000 visitas del año pasado y que el tiempo permita al público disfrutar de la feria.

La directora de Capenastur se refirió a la imposibilidad de hacer coincidir la subasta del «campanu» en domingo. «Hubiera sido mejor, pero, al ser festivo el miércoles, esperemos que la gente se anime a venir». Siete restaurantes lucharán por conseguir el primer salmón.