Adiós a la música amplificada y a los cenadores en el campo de San Timoteo de Luarca. La cofradía que organiza la romería que se celebra el 22 de agosto desde hace más de cien años quiere recuperar "el espíritu de la romería" y por ello protegerá las que se consideran "tradiciones" con una prohibición. El presidente de la Cofradía, Antonio Álvarez, más conocido en la villa como 'Tono', entiende que "no podemos perder las tradiciones y convertir el campo en una discoteca privada".

En los últimos años, la presencia de música amplificada ha ido a más. A las empresas que instalan equipos de música de gran potencia se suman grupos de particulares que desean disfrutar del día de la jira que cierra las fiestas patronales de Luarca con su propio repertorio musical y en un rincón privilegiado. Para evitar que estos dispositivos (tanto cenadores como equipos de música) "tomen el campo", la cofradía ha contratado a una empresa de vigilancia privada. Nueve agentes controlarán desde el jueves a las tres de la tarde hasta el viernes a las diez de la noche el campo de la fiesta. En caso de ser necesario, según indicó ayer 'Tono', se requerirán los servicios de la Policía Local y de la Guardia Civil.

El campo donde se celebra la romería de San Timoteo pertenece a la cofradía. No ocurre lo mismo en el terreno colindante (al otro lado se encuentra el río Negro), propiedad de una familia. En este terreno sí se podrán instalar los cenadores y la música amplificada. "En ese caso no podemos hacer nada, sólo pedir que se respeten las decisiones de la cofradía y de la mayoría de los cofrades", añade Álvarez.

El presidente de la cofradía aclara que con esta medida no sólo se pretende proteger el espíritu de la fiesta, sino también cumplir con el deseo de muchos cofrades. En los últimos años, "las quejas por la presencia de cenadores y de música que nada tiene que ver con la gaita y las charangas han ido a más". "Copiamos el ejemplo del Carmín de Pola de Siero y tratamos de poner orden a una de las romería de 'prao' más importantes de Asturias", añade Álvarez. La Cofradía reúne a mas de 3.000 socios y, según indica la directiva, "la mayoría prefiere el tambor y la gaita y poder pasear por el campo sin obstáculos".

El alcalde de Valdés, el socialista Simón Guardado (que hasta su toma de posesión como regidor formó parte de la directiva de la cofradía "timoteína"), asegura que el gobierno "respeta las decisiones de los organizadores del festejo si son legales". Según Guardado, "las fiestas no las organiza el Ayuntamiento y además esta romería se celebra en un campo de propiedad privada".

La fiesta del 22 de agosto en el campo de San Timoteo dejó de tener vigilancia privada en 2008. Este año, además de recuperar esta vigilancia, se recurre a una prohibición por primera vez en más de cien años de fiesta. Mientras tanto, Luarca va calentando motores con diversas actividades, ayer con juegos infantiles.