"Es una novela con intención, escrita para y por la zona", advirtió la escritora santirseña Aurora García Rivas (La Antigua, San Tirso, 1948) en el acto de presentación de su tercer trabajo novelístico, celebrado este domingo en Taramundi. "Vía muerta" es una historia coral que discurre por la comarca asturgalaica en la época en la que funcionaba el tren minero Vilaodrid-Ribadeo.

García Rivas, que en los últimos días ha presentado su trabajo en varias localidades del Occidente y de la vecina provincia de Lugo, indica que la trama, al margen de algún personaje aislado que existió en la realidad, es "absolutamente" imaginaria. "No hay nada de realidad más que el lugar y el tiempo", incide. Aún así, los vecinos de la comarca disfrutarán identificando los escenarios reales de San Tirso, Taramundi, Castropol y Vegadeo.

"Vía muerta" es el decimosexto libro de García Rivas, que anunció que ya está trabajando en su cuarta novela, centrada en una leyenda de su San Tirso natal. "'Vía muerta' es el que menos me ha costado y el libro que he hecho con más alegría y dedicación; no sólo porque conocía la época, sino también la zona", precisó la escritora.

La novela, editada por Septem ediciones, ronda las 400 páginas. La editora, Marta Magadán, presente en el acto, se refirió a García Rivas como una "prolífica autora vocacional" que se siente cómoda en diferentes estilos. Destacó la fuerza y poder que posee a la hora de comunicarse y calificó "Vía muerta" de "deliciosa novela" cargada de "movimiento y ajetreo como el tren que da inicio a la historia".

Tricentenario

La santirseña, que contó con la introducción de la responsable del programa "Rompiendo distancias", Trinidad Suárez, presentó su trabajo en el marco de los actos del tricentenario de la construcción de la iglesia de San Martín, en Taramundi. De hecho, en las partes del libro que discurren en suelo taramundés la iglesia tiene un protagonismo especial. Una circunstancia fruto de la casualidad, pues García Rivas desconocía la efeméride.

La escritora introdujo Taramundi en la trama por "una razón sentimental", ya que tenía una abuela taramundesa y siempre se sintió muy querida en el concejo. En la presentación también quiso hacer mención al poeta taramundés Alberto Calvín, que acaba de publicar su segundo trabajo.

Los actos del tricentenario de la iglesia se cierran hoy, día del patrón local, San Martín. A las doce y media está prevista la misa y a continuación habrá una comida popular en el polideportivo municipal a la que han confirmado su asistencia más de doscientos vecinos y que estará servida por el cocinero Antonio Vázquez, del hotel La Rectoral. Tras la comida, de cinco a ocho de la tarde habrá animación musical.