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Castropol mira el libro por dentro

La argentina Florencia Cornille enseña a los niños en la Biblioteca Menéndez Pelayo cómo es el trabajo de ilustración de un cuento

Castropol mira el libro por dentro

Castropol mira el libro por dentro

La argentina Florencia Cornille dedicó muchas horas de trabajo y esfuerzo a convertir en dibujos los poemas del taramundés Alberto Calvín. Así lo contó a los escolares del colegio La Paloma, que ayer aprendieron en la Biblioteca Menéndez Pelayo de Castropol que un libro es mucho más que palabras. "Queremos que se den cuenta de que detrás de cada libro hay muchos profesionales, que aprendan a valorar cada trabajo", precisa la bibliotecaria Manuela Busto.

La actividad "Poemas ilustrados" se enmarca dentro del proyecto "Padrinos y madrinas de lectura" que la biblioteca lleva meses desarrollando junto al colegio castropolense y que, en esencia, consiste en que los alumnos de mayor edad apadrinen a los pequeños del colegio y les lean libros.

"Poemas ilustrados" es un regalo que la biblioteca quiso conceder a los 36 padrinos por su esfuerzo y dedicación en esta iniciativa lectora. "Ahora que ellos tienen que leer a los pequeños se dan cuenta de que la imagen es muy importante y ellos mismos se apoyan en las ilustraciones cuando leen a los pequeños. Por eso quisimos invitar a una ilustradora para que vean cómo es su trabajo y conozcan mejor los libros por dentro", añade Busto.

El trabajo de Cornille ilustrando los trabajos de Calvín -primero "Tiroliro" y después "O Canto do Carro"- fue complejo por varios motivos. Primero, porque le cuesta trabajo entender el gallego-asturiano en el que se expresa el escritor, y segundo, porque se enfrentaba al doble reto de realizar dibujos divertidos para los niños y que a la vez reflejaran el contenido del texto. Ayer enseñó a los más pequeños los entresijos de su trabajo en compañía del escritor taramundés, que alabó su destreza: "Es capaz de ver las cosas como las veis los niños".

Mientras Calvín hablaba y leía poemas a los escolares, Cornille llenaba de dibujos un panel que permanecerá de recuerdo de la actividad en la biblioteca castropolense. La actividad contó con la colaboración de la Oficina de Coordinación Cultural y Lingüística de Oscos-Eo.

De manera paralela, el instituto veigueño Elisa y Luis Villamil celebró ayer una actividad para celebrar el Día escolar de la no violencia y de la paz. La iniciativa corrió a cargo de los estudiantes de ética de cuarto de la ESO. Interpretaron la canción "Imagine", leyeron poemas y cerraron el acto con un manifiesto en el que recordaron a todas las personas que lucharon para lograr la paz. El profesor de Filosofía, Manuel García, precisa que lo importante es que los jóvenes aprendan la lección y "sean capaces de construir espacios de paz en el propio centro para resolver cualquier conflicto".

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