UGT de Valdés, con mayoría en el comité de empresa del Ayuntamiento, denunció ayer "irregularidades" en las condiciones de la plantilla municipal. El sindicato lidera las negociaciones del nuevo convenio colectivo, que está a punto de actualizarse después de 21 años. UGT asegura que tiene "buena sintonía" con el gobierno socialista, pero entiende que se han dado y se dan situaciones que podrían considerarse "irregulares". En primer lugar, critica la forma en la que el Concejal de Personal exige un calendario vacacional, "de forma unilateral y afectando, en caso de no tenerlo hecho el 10 de febrero, a la productividad".

En segundo lugar, advierte de que sólo una de las limpiadoras cobra kilometraje por desplazarse de un centro a otro de trabajo y, en tercer lugar, critica que el administrativo de cuentas está realizando la labor de tesorero "cuando no tiene la cualificación necesaria". "Entendemos que esta situación puede ser temporal, pero hay que convocar la plaza", explica el delegado sindical de UGT, José González. En cuanto a la situación del trabajador que estuvo de baja, el sindicato está vigilante y asegura que este mes todo volverá a la normalidad.

Hasta la fecha, según UGT, el sindicato CC OO (antes con más representación) sólo llegó a acuerdos esporádicos. UGT está además en contra de la amortización de plazas y pide sobre todo "actualizaciones sociales y relativas a derechos del trabajador".