26 de marzo de 2017
26.03.2017

Coaña apuesta por la pesca sin muerte: "Hay que matar poco y limpiar mucho"

Los expertos reunidos en la comarca advierten de la necesidad de corregir "los desmanes que hayamos podido cometer"

26.03.2017 | 00:16
Esteban Fernández Zamarro, durante su intervención.

"La caza y la pesca deben estar unidas a la conservación del entorno natural. No se pueden entender unas sin la otra". Es la idea que defendió ayer Esteban Fernández Zamarro en el encuentro anual sobre estas actividades impulsado por el Ayuntamiento de Coaña. Este experto en pesca fluvial, natural de Coaña y que regenta una tienda del ramo en Oviedo, apostó en su intervención por "cuidar el medio ambiente en el que nos movemos" y, sobre todo, por "corregir en la medida de lo posible los desmanes que hayamos podido cometer".

Ese mensaje llegó a los 160 aficionados y amigos de la caza y la pesca que se citaron en un reconocido restaurante de Navia para la celebración. En ella se premió a los más destacados de la pasada campaña y se puso de manifiesto la necesidad de desarrollar una caza y una pesca "sostenibles", que mantengan la cultura, tradición y generación de riqueza, además de la necesaria biodiversidad en el entorno. "La caza y la pesca forman parte del patrimonio cultural de la región. Ambas están vinculados a la naturaleza y a la aventura, y gracias a ellos se forjan lazos de amistad", aseveró José Antonio García Pertierra, concejal de Turismo y Deporte de Coaña, que añadió que "es necesario concebirlas con respeto máximo al entorno natural".

Apenas una semana después de la apertura de la campaña de la pesca sin muerte del salmón en los ríos asturianos, Esteban Fernández Zamarro se reconoció como practicante asiduo de esta modalidad. "Es una opción personal. Me acuerdo con más cariño de los salmones que devolví que de los que en su día maté", apuntó este veterano pescador.

Así, Fernández Zamarro explicó la situación por la que pasa ahora mismo esta especie, con un cuarto de población que hace cuarenta años. "En el mundo están pescando un millón de salmones al año, cuando en los años sesenta se pescaban cuatro millones", incidió.

A su parecer, algunas de las causas que explican el descenso en Asturias son la construcción de presas y embalses, la falta de limpieza en los ríos y una enfermedad, la dermatitis ulcerativa, ante la cual, considera, no se tomaron las medidas adecuadas. La pesca sin muerte aparece así como una solución para mantener la vida en los ríos. "Es algo que está creciendo, y muy asentado, en países como Irlanda, Escocia o Suecia. El tema está en limpiar mucho y matar poco. Debemos cuidar lo que tenemos. Está en nuestras propias manos mejorar el futuro del mundo en el que estamos", aseguró.

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