23 de septiembre de 2017
23.09.2017

Las firmas renuncian a la planta naviega de biomasa para no desvelar su proyecto

Los promotores prefieren abandonar la pionera instalación antes que entregar toda la documentación a los vecinos, como ordenó el juez

23.09.2017 | 01:17
Por la izquierda, Alejandro Fernández, jefe de proyectos de Prodintec; Ignacio García Palacios, alcalde de Navia, y Francisco Menéndez y Patricia Zapico, responsable e ingeniera de Tuinsa, en la rueda de prensa de ayer.

"Navia no va a tener planta de cogeneración de biomasa". Con esas palabras anunció ayer el alcalde, Ignacio García Palacios, la renuncia de las empresas de ingeniería participantes en el proyecto europeo "Life Biobale" a instalar una pionera central generadora de energía en el municipio. Ante la obligación, dictada por los tribunales, de entregar a los vecinos el documento completo del proyecto, los responsables han decidido no seguir adelante con el plan, a causa de "la necesidad de preservar los derechos de propiedad intelectual que se deducen del desarrollo del proyecto".

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) había reafirmado en una sentencia la decisión de un juzgado ovetense en la que se obligaba a los responsables del proyecto a facilitar una copia íntegra a todos aquellos interesados en hacerse con ella. Una decisión que choca con una de las cláusulas incluidas en el acuerdo de subvención del programa europeo "Life", argumentan los promotores. Llegados a este punto, si no hay planta, no hay por qué entregar esta documentación, razonan.

"Las empresas de ingeniería ponen por delante ese derecho a la confidencialidad y, finalment,e la planta no se instalará en Navia", reconoció el regidor naviego, que señaló, asimismo, que a partir de ahora "no queda otra que replegar todo, recoger el proyecto del propio Ayuntamiento y llevarlo a otro lugar". También lamentó que a Navia se le escape esta inversión europea, que alcanzaba los 1,8 millones de euros, y que supondría un ahorro energético de unos 60.000 euros al año. La caldera abastecería de calor a las instalaciones deportivas del concejo, y también generaría electricidad, a base de pacas de biomasa forestal.

El primer edil naviego también recordó que la planta superó todos los trámites ambientales pertinentes, y que reúne todas las garantías ambientales. "Quedó probado que no era ningún peligro para la salud de las personas del entorno o para el medio ambiente", recalcó García Palacios, que también lamentó que Navia "haya perdido la oportunidad de estar en la vanguardia de la sostenibilidad y el ahorro energético".

Sobre el solar en el que se proyectaba ubicar la planta, anexo a las piscinas y al polideportivo, el Alcalde señaló que ya se piensa en posibles usos. "El equipo de gobierno ya estudia darle otra utilidad; la intención es ver una oportunidad en esta adversidad", reseñó García Palacios.

Francisco Menéndez, responsable de Tuinsa, la empresa que lidera el proyecto, explicó que la planta se encuentra en las instalaciones de la firma, que seguirá su desarrollo -actualmente en fase de pruebas- y que es probable que se pueda ubicar en algún otro municipio, aunque no quiso desvelar cuáles han mostrado interés.

Los responsables del proyecto se muestran celosos de que tanto los aspectos técnicos, como la forma de trabajar y de elaboración de la memoria puedan salir a la luz sin su consentimiento. "Hemos pedido al Ayuntamiento que se devuelvan todos los documentos relacionados con la central. Como alguien publique algo que no deba publicar iremos contundentemente contra ellos por la vía judicial", advirtió.

Satisfacción vecinal

La sentencia del TSJA vino motivada por la acción de una plataforma vecinal opuesta a la instalación en ese lugar de la planta. Ayer, los afectados no podían ocultar su satisfacción: "Después de año y medio de lucha, los vecinos hemos logrado que la planta cogeneradora de biomasa no se instalara en el sitio previsto", apuntó Manuel Viña, que dio gracias a los vecinos y a su abogado, Marcelino Abraira.

Viña apuntó, no obstante, que las razones para rechazar la planta son "una larga sarta de mentiras". "Han buscado la salida fácil al problema, antes de llegar a los contenciosos por el rechazo de las alegaciones, donde se entraría en el fondo del asunto: distancia a las viviendas, ruidos... Han preferido saltar del barco ahora".

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