07 de mayo de 2018
07.05.2018

Poner en marcha la gran senda del Navia costará 4,2 millones, calculan sus impulsores

"Confiamos en el visto bueno del Ministerio para ser de interés general", aseguran los promotores de las rutas, de 428 kilómetros

07.05.2018 | 03:48
Algunos de los participantes en el aniversario de la ruta boalesa, en el área recreativa de Castrillón.

Tras viajar hasta Madrid el pasado mes de enero, para presentar en el Ministerio de Medio Ambiente el proyecto de la gran senda del Navia, el grupo promotor aguarda "con optimismo" la declaración de esta actuación como obra de interés general. Será el paso previo para convertir en realidad esta aspiración de dieciséis Ayuntamientos. La fórmula que mejor encaja, dicen los impulsores, es la de adherir la red de senderos, de unos 428 kilómetros, al programa "Caminos Naturales", con lo que el ente estatal podría financiar los 4,2 millones de euros que, calculan, serían necesarios para su ejecución.

"Es un proyecto que tiene una gran justificación, y confiamos en que salga adelante. Tanto la administración regional gallega como la asturiana están comprometidas en esta actuación, y su ejecución supondría entrar en una red europea", asegura Miguel Mojardín, presidente de la Sociedad de Amigos de Boal y miembro del grupo promotor, en el que también están representantes de los diversos municipios, entes regionales y grupos senderistas.

Este plan busca unir el nacimiento del río Navia, en Pedrafita do Cebreiro (Lugo), con su desembocadura en el Cantábrico, a través de sendas y caminos senderistas y cicloturistas. "Se creará, además, una nueva ruta a Santiago, porque este proyecto atraviesa tres Caminos: el del Norte, en Navia; el Primitivo, en Salime, y el Francés en O Cebreiro", explica Mojardín, partidario de seguir trabajando para sumar atractivos al eje del Navia.

En esa misma línea, la Sociedad de Amigos de Boal proyecta la ampliación y mejora del área recreativa del puente de Castrillón, por donde pasa la senda del Navia, pero también la ruta Viesgo de los Miradores. La idea es convertir este espacio, que actualmente cuenta con 7.500 metros cuadrados, en una zona de esparcimiento y parque fluvial de unos 50.000 metros cuadrados. "Habrá instalación hostelera, pantalanes para las canoas, zonas de pesca, una playa fluvial, más espacio para los visitantes y un circuito que recorrerá el puente colgante, que esperamos recuperar en este año", reseña Miguel Mojardín, que incide en la importancia de "crear un lugar de disfrute, pero respetando siempre la naturaleza".

En ese sentido, la Sociedad de Amigos de Boal espera poder firmar un convenio de colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, el Parque Histórico del Navia, la empresa eléctrica Viesgo y el Ayuntamiento de Boal para definir qué actuaciones se pueden hacer y cómo, buscar financiación, y para plantear un concurso nacional de proyectos para diseñar este espacio.

"Se trata de un proceso de dos o tres años, que esperamos que concluya con un nivel máximo de disfrute y de satisfacción para todos", dice el presidente de la Sociedad de Amigos de Boal.

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