10 de mayo de 2018
10.05.2018

Carmen Rodríguez, en Ibias: "Hace unos años el paisaje del viñedo parecía irrecuperable"

"Hubo muchas repoblaciones forestales que chocaban con los ganaderos y se usó el fuego como oposición", destaca la geógrafa

10.05.2018 | 04:18
Carmen Rodríguez, ayer, durante su ponencia en el colegio ibiense.

La importancia del cuidado del paisaje como herencia para las generaciones futuras ha sido el hilo conductor de la ponencia que la ibiense Carmen Rodríguez, profesora de Geografía de la Universidad de Oviedo, llevó al colegio Aurelio Menéndez de San Antolín de Ibias con motivo del Día de Europa y el Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Rodríguez defendió el paisaje como una parte del patrimonio cultural que se debe cuidar para transmitir en las mejores condiciones a las generaciones futuras. El concejo de Ibias le sirvió para poner ejemplos de buenas prácticas que dejarán una herencia paisajística positiva, como son los viñedos y las repoblaciones.

"Hace unos años parecía inviable que se pudiese recuperar un paisaje vinculado a una actividad tradicional como el viñedo; en cambio, su recuperación en Ibias y en Cangas del Narcea es un ejemplo de cómo todo territorio puede tener un futuro si se gestiona de forma adecuada", resaltó la profesora universitaria.

En cuanto al sector forestal, Carmen Rodríguez asegura que Ibias tiene un gran potencial y que es ahora cuando está empezando a hacer que funcione. "Se llevaron a cabo muchas repoblaciones, y muchas de ellas fallidas porque entraban en conflicto con el aprovechamiento ganadero de los montes y se utilizó el fuego como oposición a esta situación. Ahora es cuando parece que si van a tener éxito porque no entran en conflicto y se está implicando a la población local", explicó. Además, resaltó de esta actividad que aparte de la recuperación del paisaje implica una actividad económica, aunque en el lado negativo hizo hincapié en las "cicatrices" que dejan las pistas forestales en el paisaje, que "parecen no tener una planificación en su trazado", lamentó.

La huella de las explotaciones mineras en el Suroccidente, incluida Ibias con su mina de cielo abierto en Tormaleo, formó parte de los ejemplos de herencia paisajística sobre la que la sociedad debe concienciarse. "En muchos casos vamos a hipotecar el futuro de las próximas generaciones porque les estamos dejando un paisaje con una carga elevada. Las explotaciones mineras tienen interés mientras están activas, pero una vez que cesan debemos hacer un esfuerzo para restaurar el paisaje que se va a dejar a otra generación que intentará desarrollar allí otras actividades económicas que estarán marcadas por esa herencia", recalcó Rodríguez.

Sobre el paisaje se continuará hablando hoy en Ibias en una mesa redonda que moderará el subdirector de LA NUEVA ESPAÑA, Gonzalo Martínez Peón.

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