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Un apicultor cangués ha perdido 37 colmenas este mes por ataques del oso

El afectado pide que las compensaciones por daños valoren el trabajo realizado

El colmenar dañado por el oso en Anderbe.

El colmenar dañado por el oso en Anderbe. REPRODUCCIÓN DE D. Á.

El apicultor cangués Antonio Fernández, con abejas en el pueblo de Anderbe y en Cibuyo, ha perdido este mes de mayo, a manos del oso, 37 colmenas de las 58 que tenía en un colmenar situado en una finca de Anderbe. En dos ocasiones diferentes, el plantígrado buscó comida en su colmenar causándole importantes daños, que asegura que han sido reconocidos por la guardería como provocados por el animal. Sin embargo, no se muestra satisfecho con la compensación que recibirá por las pérdidas.

El apicultor denuncia que el baremo de daños que se aplica no tiene en cuenta el trabajo que desarrollan las personas para tener, como es su caso, abejas en producción. "El oso no tiene la culpa, tiene hambre y necesita comer lo que puede, pero no puede ser que ser rían del trabajo de uno y que no se lo paguen", lamenta Fernández.

Para él, que le valoren cada colmena perdida en 70 euros es insuficiente, ya que asevera que cada enjambre de abejas lo podría vender a 80 euros y en algunas de las colmenas tenía dos.

"Las tenía tratadas, alimentadas durante todo el invierno y ahora se encontraban en plena producción, serían muchos los kilos de miel que recogería de ellas y perdí toda esa inversión", se queja el apicultor, que no solo piensa en el dinero invertido sino también en el tiempo y el trabajo dedicado a sus animales, que "no se tiene en cuenta, lo que hará que nos cansemos de luchar y dejemos de hacer cosas", añade.

Además, Fernández recrimina que, aunque el ataque ya se produjo la semana pasada, hasta el lunes la guardería no visitó la zona para inventariar los daños, "así que hasta ayer (por el lunes) no pudimos recuperar nada, ya que te piden no tocar el lugar antes de evaluar los daños", concluye el apicultor.

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