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Las citas festivas de la comarca

Todo preparado para la boda vaqueira

"Es algo muy emotivo y especial", asegura la novia, que espera ilusionada "el paseo a caballo con el ajuar" hasta Aristébano, donde el domingo se casa

João Pedro da Silva y Ana Belén Ardura, en Trevías.

João Pedro da Silva y Ana Belén Ardura, en Trevías. A. M. S.

"Estoy muy apurada porque tengo mucho que hacer. Quiero cerrar los últimos detalles para que todo salga lo mejor posible". Así de atareada se encuentra Ana Belén Ardura en las horas previas a su boda. Este domingo contraerá matrimonio con su pareja, João Pedro da Silva, en la braña de Aristébano, en la frontera entre Tineo y Valdés, siguiendo la tradición vaqueira. "Nerviosos todavía no estamos; no sé lo que pasará cuando estemos allí arriba, en la ceremonia", dice esta valdesana, visiblemente ilusionada por participar en una celebración que cumple sesenta años.

El consejo rector del Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada determinó que este año se casarían en Aristébano Ana Belén y João Pedro, natural de Figueira da Foz (Coimbra). Ella tiene raíces vaqueiras, ya que la tía de su abuelo, Luis Ardura, y quien lo crió siendo niño fue Carmen Ardura, vecina de Busindre y conocida representante del folclore y la canción vaqueiros. Él está "encantado" de poder participar de esta tradición tan arraigada.

Cuando se presentó la oportunidad, la pareja no la dejó escapar. "Para mí es algo muy emotivo, especial", cuenta Ardura, que recuerda haber participado en la romería de Aristébano siendo niña. "Recuerdo cómo iban caminando, con los bueyes, y el carro y el ajuar. Pero de esto hace ya treinta años o más", dice. La del domingo será muy diferente, porque ellos serán los protagonistas, un papel que, dice la novia, no está acostumbrada a tener: "No me gusta ser el centro de atención, ni que me observen; si el domingo logro superar eso, lo tendré superado todo", asegura.

La pareja se dará el "sí, quiero" tras ocho años de noviazgo y con un niño de 5 años en común, Carlos, que ya se muestra inquieto por la importante cita de Aristébano. Ayer la pareja se encontraba inmersa en los últimos preparativos, como son los relativos a los trajes, al estilo vaqueiro, y el encuentro con el sacerdote.

En las horas previas, la pareja recibe "muchos regalos" de familiares, amigos y conocidos. Los más cercanos estarán presentes como invitados en la boda, sumando medio centenar. "Mucha gente ya me ha dicho que estaría en la braña para ver la boda, tras años y años sin ir. Podemos llenar el aforo", bromea Ardura.

La boda seguirá el formato de años anteriores, reuniéndose la comitiva a las once y media en el bar de Aristébano. Posteriormente, se recorrerá el camino hasta la braña, donde comenzará el desfile hasta la plataforma donde se desarrollará la ceremonia. "Es lo que más me gusta de todo, el paseo a caballo, con el ajuar y todos los acompañantes. Eso, y el paisaje que se puede ver desde allí. Espero que no haya niebla y que podamos tener buenas vistas", desea la novia de Aristébano.

Intercambio de símbolos

El consejo rector del Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada ha añadido un pequeño acto para esta sexagésima boda vaqueira. "Según la tradición, los padres de los novios entregaban a nuera y yerno una payetsa y una llave con una simbología muy concreta. Se hará antes de la misa", explica José Luis Rodríguez, secretario del consejo rector.

Se entregarán varios galardones: serán "Vaqueiros de honor" el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Belarmino Feito; la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Rosa María Menéndez; la directora general de Facebook para España y Portugal, Irene Cano; el orfebre Lucas Aurelio Santiago; el presidente de la Federación Asturiana de Turismo Rural, Adriano Berdasco, y el cineasta Sergio Gutiérrez Fernández. Faustino Entremonzaga y Pilar Feito, de Villayón, serán "Vaqueiros mayores".

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