La próxima marcha del presidente de consejo rector del Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada, Jesús Landeira, no afectará a la continuidad de este cita festiva que anteayer cumplió 60 años. Fuente cercanas al Consejo Rector, compuesto por diez miembros, aseguraron ayer que la fiesta "está garantizada" más allá de la ausencia del actual presidente, una de las personas que más trabajó por el festival en los últimos años de la mano de la fallecida Carmen Martínez, "Carminina".

Landeira aclaró el pasado domingo que se marcha para dejar paso a gente joven "con ideas nuevas". También lanzó una propuesta: la de sumar a distintas asociaciones con corazón vaqueiro a una cita con proyección nacional e internacional que se mantiene viva y con fuerza seis décadas después de su fundación. El anuncio de su marcha causó, no obstante, sorpresa entre el resto de componentes del Consejo.

El todavía presidente se encargó de la presidencia tras la muerte de Carminina en 2015. La ausencia de la fundadora del Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada, que organizaba casi en solidario la cita, supuso el primer varapalo para el Consejo Rector.

Durante el Festival no solo se casa una pareja. También se nombra a los vaqueiros mayores y de honor y se rinde tributo a los vaqueiros, un pueblo antaño discriminado. En la jornada se muestran sus cantares y bailes al gran público.

Desde hace algunos años, la principal dificultad es encontrar una pareja dispuesta a casarse por este rito, que implica hacer un pequeño trayecto a caballo, vestirse con el atuendo típico y adquirir el compromiso de velar por la cultura vaqueira. Hasta la fecha siempre se han logrado candidatos, pero últimamente más tarde de lo habitual, algo que preocupa al Consejo Rector.

De hecho, cuando se fundó el Festival una de las condiciones para la pareja era tener raíces vaqueiras. Este requisito debía cumplirlo, al menos, uno de los novios. En la actualidad ya no es una condición necesaria, si bien se tiene en cuenta en caso de que sean varias las parejas que deseen casarse por el rito vaqueiro.

Este año, el Consejo Rector hizo una amplia campaña para encontrar pareja. Según uno de sus portavoces, "siempre aparece alguien, pero tarde". Tras la muerte de Carminina también se redujo el número de vaqueiros de honor, quienes están obligados a difundir esta cultura.

Este año fueron seis personas con trayectorias profesionales destacadas y con origen en el Principado con merecedores de la distinción.