Antes de que se popularizase el término "emprendedor", Pedro Martínez ya lo era. Este santallés fue uno de los primeros en la zona en apostar por la hostelería y el turismo rural, abrió el primer hotel y ahora regenta un reputado negocio en Santa Eulalia de Oscos. "Emprender en la zona rural, visto desde fuera, es imposible. Pero si lo vives con ilusión, trabajo y cariño, sí se puede". Es la receta del éxito que ayer quiso trasladar a los 25 participantes del programa "Clinic Joven Emprende", que se encuentran de visita en los Oscos analizando las oportunidades de negocio en la comarca.

De la mano del alcalde, Marcos Niño, como anfitrión, el grupo de jóvenes con vocación empresarial pudo conocer los recursos con los que cuenta el concejo santallés, así como diversas experiencias de negocio que han logrado asentarse y permanecer en los Oscos y su entorno.

Es el caso, por ejemplo, de Francisco López, que se dedica a los seguros y al mundo inmobiliario. "Está claro que no es fácil emprender en el mundo rural, pero tampoco es imposible. La pasión y el esfuerzo son necesarios para salir adelante en pueblos pequeños como los de los Oscos. Sin lugar a dudas, creo que existen oportunidades de futuro", afirma.

También expuso su experiencia Enrique López, director de Industrias Lácteas Monteverde, firma con origen en los Oscos asentada en Grandas de Salime. La iniciativa comenzó con unas pocas vacas hace casi cincuenta años y ahora da empleo a más de una treintena de personas. "Además de tener ilusión, es imprescindible saber diferenciarse de la competencia, ofrecer algo único. En nuestro caso, el sabor que da al queso la leche de las vacas que pastan en la alta montaña", explicó a los participantes en el programa.

Visitas culturales y a los diferentes negocios de la zona completan el programa de este curso de emprendimiento.