12 de marzo de 2019
12.03.2019

Los cangueses rechazan el proyecto del crematorio por su proximidad a las casas

La Coordinadora Ecoloxista y más de 60 vecinos presentan alegaciones contra los primeros trámites para la construcción de la instalación

12.03.2019 | 01:10

La Coordinadora Ecoloxista d'Asturies y más de 60 vecinos de Cangas del Narcea rechazan la construcción de un crematorio en una finca situada en Castro de Limés, a las afueras de la villa canguesa, y así lo están poniendo de manifiesto con la presentación de alegaciones en el período de información pública para la aprobación del Plan Especial y la propuesta de Convenio Urbanístico, que deben suscribir el Ayuntamiento de Cangas del Narcea y la empresa funeraria local promotora del proyecto.

La Coordinadora Ecoloxista considera "un disparate poner un crematorio al lado de viviendas y del hospital" y cree que la distancia de 257 metros a la que en el estudio de la empresa se sitúa el crematorio con respecto a las casas más próximas es insuficiente "en vista de los impactos asociados a la incineración". Por ello, piden que se respete la distancia de 500 metros que se recoge en el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria para la instalación de cementerios y edificaciones auxiliares. Además, los ecologistas insisten en que es preciso conocer el impacto de las emisiones al aire del crematorio, "que no se valoran en el estudio", aunque concluyen que la mejor opción "es que se rechace este emplazamiento y se busque uno más alejado de viviendas y del hospital".

Los vecinos contrarios a la construcción se manifiestan en una línea similar. José Luis Martínez, abogado, representante de los recurrentes y uno de los vecinos afectados, también ve insuficiente la distancia a la que se pretende situar el crematorio respecto de las viviendas. "No hay una normativa concreta para los crematorios, pero en sentencias de varias regiones se dice que se debe aplicar subsidiariamente el Reglamento de Policía Sanitaria, que establece situar los cementerios a 500 metros", defiende. Explica que son muchas las viviendas que se encuentran a una distancia inferior a medio kilómetro de la finca donde se proyecta construir la instalación y que el hospital comarcal está a unos 700 metros. Además, advierten de que la zona sufrirá una depreciación económica, que condicionará el plan urbanístico de la capital canguesa, "ya que es una zona de expansión de la villa". Asimismo, lo ven perjudicial para los viñedos, con una amplia presencia en los alrededores de la finca.

La propuesta aún está en los primeros trámites, que, por un lado, suponen la modificación del suelo de la finca de agrícola a dotacional, para lo que se presenta el Plan Especial, y, por otro, la valoración de las plusvalías que supondrá el cambio, que se regulará a través del convenio urbanístico que suscriben la administración local y la empresa. Ambos están en exposición pública y, una vez finalice el período, el Ayuntamiento tendrá que resolver las alegaciones presentadas.

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