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"A Folixa", a ritmo de premio en Vegadeo

"El objetivo es pasarlo bien", asegura la charanga veigueña, destacada en los trece Carnavales en los que participó

Integrantes de la charanga, en el desfile de Tapia.

Integrantes de la charanga, en el desfile de Tapia. T. CASCUDO

En su cuarto año de andadura, la charanga veigueña "A Folixa" se ha convertido en toda una referencia dentro y fuera de la comarca. Así lo acreditan los números del último Carnaval, que abrieron el día 1 de marzo en casa y cerraron el pasado sábado en Posada de Llanes: participaron en trece desfiles (en el veigueño lo hacen fuera de concurso) y lograron doce premios, nueve de ellos primeros puestos.

"Ni en nuestros mejores sueños habríamos imaginado este éxito, pero tampoco fue nunca el objetivo. Queremos pasarlo bien y que el público también lo haga, ese es el objetivo principal, porque los premios van y vienen y trabajar trabajan todos los grupos", defiende Arantxa Fernández, socia fundadora e integrante de la directiva. Considera que el secreto del éxito y la clave de su espectacular progresión es el "buen grupo y buen ambiente" que existe en este colectivo de setenta personas.

"A Folixa" se estrenó en los Carnavales de 2016, sumándose al despegue de esta fiesta en la comarca. Aportaron un soplo de frescura y abrieron camino a otros grupos de nueva creación. "El mundo de las charangas estaba muy estancado y le dimos un vuelco", apunta Fernández, que señala la percusión como otro de sus puntos fuertes. Son once percusionistas, todos con conocimientos musicales previos. "Las charangas llevan todas un ritmo de batucada, y nosotros somos más como una orquesta", apunta Alberto Lombardía, presidente del colectivo y percusionista. Cada canción, añade Arantxa, "tiene un ritmo distinto, y eso no es lo habitual". A ellos se suma el grupo de las "turutas", que cada vez tiene un nivel más alto.

Tras decidir las canciones de la temporada, los percusionistas y las turutas ensayan por separado, unas cuatro veces al mes, hasta que empiezan a acercarse las fechas clave e intensifican los ensayos. Es parte del trabajo que no se ve y que supone mucho esfuerzo. A la parte musical hay que añadir también la del vestuario, que se elige por votación y tras un complejo proceso. Primero se hace una presentación inicial de bocetos y los que más gustan pasan a una segunda fase, en la que se materializa el traje. El más votado es el elegido, en este caso fue un diseño de Victoria Abuín.

Saben que tras la popularidad del Carnaval habrá una cascada de peticiones para entrar en la formación, les pasa cada año, pero quieren blindarse durante un tiempo para preservar la esencia del grupo. "Ahora mismo es imposible entrar. Esta temporada entró mucha gente nueva y ahora queremos estar así un tiempo. Queremos llevar el control del grupo , mantenerlo bien y unido y disfrutar de ello", matiza Fernández. No obstante, advierte de que en los desfiles se ve "lo bonito", pero esconden mucho esfuerzo y un alto nivel de compromiso.

Detrás de "A Folixa" está un pueblo entero que empuja y arropa, y eso, explican, les llena de orgullo. Ahora toca hacer balance y tomarse un breve descanso antes de volver a la carga, porque el Carnaval de 2020 está a la vuelta de la esquina.

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