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Huertos que enseñan autoestima

El colegio agrupado Pintor Álvaro Delgado, con escuelas en Valdés y Navia, reinventa el campo en una feria de innovación educativa

Por la izquierda, Carmen Rodríguez, Marco González, Lucía Méndez, Sara Menéndez, Luis Fernández, Adrián Vizoso, Adrián García, Ana García, Mateo García, Verónica Fernández y Lucía Menéndez.

Por la izquierda, Carmen Rodríguez, Marco González, Lucía Méndez, Sara Menéndez, Luis Fernández, Adrián Vizoso, Adrián García, Ana García, Mateo García, Verónica Fernández y Lucía Menéndez. A. M. SERRANO

Dar a conocer una pequeña parte del mundo rural y estimular a los alumnos a sentirse orgullosos de su cultura y lugar de residencia. Son algunos de los objetivos del proyecto "El huerto escolar" del Colegio Rural Agrupado (CRA) Pintor Álvaro Delgado, con escuelas en los concejos de Valdés y Navia.

Los alumnos que participaron en esta propuesta educativa, todos los del ciclo de Primaria, diseñaron un expositor "con el que se pretende ahondar en el trabajo por proyectos y en un eje temático que trabaja las distintas áreas", explica la directora, Carmen Rodríguez.

En las aulas esbozaron primero e hicieron después un espantapájaros, y también recordaron todos los alimentos que da la tierra de cultivo que se trabaja.

El proyecto tuvo "el honor" de viajar a la segunda edición de la feria de innovación educativa de Gijón, dando la oportunidad al alumnado de "abrirse a otras realidades educativas, contemplar nuevas posibilidades en el ámbito escolar e imbuirse de un ambiente positivo y estimulante", explica la directora. Los alumnos también hicieron un trabajo especial: ser los embajadores de un CRA que lucha por mantenerse abierto en la zona rural asturiana ante los cien centros escolares que participaron en la cita y los casi 1.200 alumnos y 300 docentes que se congregaron en el recinto.

El colegio Pintor Álvaro Delgado es el único con la categoría de rural de Valdés y Navia. Pudo participar en la cita por sus métodos de trabajo innovadores, que no tienen nada que envidiar a los desarrollados en las urbes.

El trabajo del huerto permitió a los alumnos participantes conocer algunos de los puntos fuertes de esta zona asturiana y también ahondar en las posibilidades de la agricultura de una comarca donde, históricamente, ha tenido mucho peso el sector primario.

Más allá del viaje a Gijón y de ser por un momento los oradores elegidos para transmitir un mensaje concreto, "los alumnos aprendieron de otras experiencias y trabajar activamente en talleres lúdicos y didácticos", explican los profesores. Según los docentes del CRA, proyectos como el huerto escolar "encantan" a los alumnos.

A la feria de la innovación viajaron solo 12 alumnos en representación de todos los matriculados en las distintas escuelas (Anleo, Cadavedo, Otur, Moanes y Barcia). Los proyectos permiten además ahondar en casi todas las disciplinas sin necesidad de seguir solo las pautas de un libro, que tienen a ser un método "más aburrido" para los niños.

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