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JUAN LUIS ÁLVAREZ DEL BUSTO | Cronista oficial de Cudillero

"Llevo Cudillero en la sangre; lo heredé de mi abuela Elvira Bravo, y es como un hijo"

"Recibo con sorpresa y satisfacción el homenaje; me esperaba una comida de - amigos y habrá más de trescientas personas"

Juan Luis Álvarez del Busto.

Juan Luis Álvarez del Busto. LNE

Cudillero acogerá mañana un almuerzo-homenaje a Juan Luis Álvarez del Busto (Cudillero, 1951), cronista oficial del concejo y presidente de la asociación "Amigos de Cudillero". El acto, promovido por socios del colectivo, quiere reconocer su medio siglo de actividad en defensa del concejo, pues, en 1969, con 18 años, comenzó a estudiar y divulgar los valores del municipio publicando artículos en diferentes medios. "Cumplo cincuenta años llevando Cudillero en mi corazón y trabajando sin ánimo de lucro", defiende Del Busto.

- ¿Qué le parece el reconocimiento?

-Lo recibo con sorpresa y satisfacción. Me superó porque no contaba con esta repercusión, me esperaba una comida de amigos y ya hay más de trescientas personas confirmadas. Es increíble, un motivo de satisfacción y de agradecimiento.

- Este acto surgió a raíz de que la oposición de Cudillero frenase en el pleno, el pasado febrero, la propuesta para nombrarlo hijo predilecto. ¿Qué opina de lo ocurrido?

-Lo respeto porque es una decisión municipal y me alegro porque, si me lo hubieran concedido, este acto no se hubiera llevado a cabo. Es un favor, en cierto modo. Por otro lado, no comprendo determinadas descalificaciones personales que no vienen a cuento y no tienen sentido.

- ¿Qué es Cudillero para usted?

-Lo llevo en la sangre, lo heredé de mi abuela, Elvira Bravo, y es como un hijo. Tengo tres hijos y un cuarto hijo que es Cudillero y que me da lata. Cudillero es algo superior a todo y ahí seguiré.

- ¿De qué se siente más orgulloso?

-De trabajar con pasión y sin ánimo de ofender a nadie, de contribuir a promocionar Cudillero y Asturias. Pero, quizás, lo que más me enorgullece es cuando, en 1974, ejercí de portavoz del pueblo para evitar que en la Concha de Artedo se instalara una central nuclear. Conseguimos parar aquel disparate. Aquel año me nombraron delegado local de Juventudes y aproveché en una reunión del Consejo para decir que debíamos manifestarnos respecto de esta propuesta. De ahí salió el "no" a la central en la Concha. Se montó un gran tinglado a nivel nacional. También, influido por mi abuela, me ocupé de lo relacionado con las costumbres y tradiciones del concejo.

- ¿Cómo ve la evolución del concejo en este medio siglo?

-Con preocupación, Cudillero, por desgracia, no es ni sombra de lo que era. En la década de los setenta había más de 10.000 personas en el concejo y ahora son unas 5.000. Perdió paisaje y paisanaje. A nivel pesquero, era una referencia. De tener 1.000 pescadores y 200 embarcaciones, se convirtió en un pueblo dormitorio. Al fallar la pesca, falta gente auténtica de Cudillero y el ambiente es distinto. Perdió embrujo, magia. La belleza de lo humilde es de siempre y, encima, se nos cae el anfiteatro. Hay que ser optimista, pero moderadamente.

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