10 de mayo de 2019
10.05.2019

Inducen a las ovejas a odiar las vides para que puedan pastar en los viñedos

Una bodega canguesa probará el proyecto

10.05.2019 | 00:32
Carmen Martínez con uno de sus libros sobre el viñedo, ayer, en Ibias.

Inducir a las ovejas aversión a la vid para llevarlas a pacer dentro de los viñedos sin que supongan un peligro para las plantas. Éste es uno de los proyectos en los que está trabajando el grupo de viticultura del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en colaboración con investigadores de veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona. El objetivo es desarrollar un método que acabe con las malas hierbas en los viñedos y hacerlo de manera natural y poco laboriosa para el viticultor.

"Uno de los principales problemas de las zonas vitícolas de montaña es el manejo de las malas hierbas, porque debido al clima los viñedos son prados", contextualiza la investigadora Carmen Martínez, que apunta a que el método de eliminación de estas hierbas actualmente es recurrir a herbicidas. "Antes se cavaba de forma manual el terreno, pero ahora se aplica herbicida y está cada vez más restringido y creemos que acabará prohibiéndose", augura.

Además de la limpieza que realizarán en el viñedo, las ovejas aportan abono con sus excrementos, que la científica asegura que sería muy beneficioso para el terreno. "El excremento de oveja tiene alto contenido en potasio que favorece la maduración de la uva y creemos que puede tener influencia en la producción de vinos más aromáticos", subraya.

El proyecto se ha puesto a prueba en la parcela experimental que tiene el CSIC en Pontevedra con buenos resultados y la idea es ponerlo en marcha en un viñedo real de alta montaña de la bodega canguesa Vitheras. "Es una forma muy ecológica de cultivar viñedo, mejorar la calidad de la uva y hacer viticultura más respetuosa con el medio ambiente", destacó Carmen Martínez.

La científica, de Cangas del Narcea, también expuso en su intervención en el XVII Simposio de la Asociación de Museos del Vino de España los trabajos que están desarrollando para aprovechar los residuos vitivinícolas y darles otra vida. Estudian cómo aprovechar tanto los residuos del viñedo, que es la madera de poda, como los de la bodega, el bagazo. Una de las opciones expuestas es convertir estos restos en biocarbones pirolíticos con usos para alta tecnología. Además, a partir de semillas de uva se están creando aceites monovarietales "el de albarín blanco es especialmente interesante", recalca Martínez. Otra línea de investigación abierta es la de enriquecer los vinos en proantocianidinas o flavanoles que, según estudios científicos, tienen efectos beneficiosos para la salud.

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