28 de mayo de 2019
28.05.2019

Fallece Marino el de La Luarquesa, el empresario "que llevó Luarca al mundo"

"Era un gran trabajador, pero también un excelente tertuliano", dicen los conocidos del fallecido, al que destacan como "bromista y muy querido"

28.05.2019 | 01:40
José Marino García.

Valdés despidió ayer al reconocido empresario luarqués José Marino García Fernández, de 86 años, una de las caras de la tercera generación de la centenaria compañía La Luarquesa.

La firma fue premiada varias veces por su sólida apuesta por la gastronomía de calidad (elabora galletas y pastas conocidas en el mundo entero) y su constancia en el trabajo y buen hacer, ya que se fundó en 1869 y desde entonces su actividad no ha conocido parón en popularidad.

Marino García Fernández, veterinario de estudios, heredó el negocio de su padre, Marino García. Los orígenes de La Luarquesa se remontan a finales del siglo XIX, cuando Adolfo García Fernández y Eduviges López decidieron abandonar Otur y abrir en Luarca un ultramarinos y una panadería. El matrimonio supo aprovechar los conocimientos culinarios de la mujer para poner en marcha la fabricación de pastas, producto que más tarde se comercializó bajo la hoy famosa marca La Luarquesa.

Dicen quienes conocen a la familia que hay tres palabras que definen a la saga y que tienen mucho ver con la educación de Marino García Fernández: "Tenacidad, esfuerzo y constancia".

En Valdés se estima mucho la trayectoria del fallecido y por ello ayer llovieron las condolencias. El presidente de la Federación de Empresarios de Valdés, Iván Pérez, destacó el carisma del difunto, "un hombre emprendedor y dinámico que situó a Luarca en el mapa gracias a su esfuerzo y dedicación". El empresario y presidente de la asociación de Turismo Valdés-Luarca, Evelio Sánchez, también tuvo palabras de recuerdo y agradecimiento para Marino García Fernández: "Era un trabajador incansable y gracias a las galletas de nombre 'La Luarquesa' promocionó Luarca por el mundo entero", opinó, para recordar una anécdota: "Siempre se cuenta que era el primero que entraba y el último que salía de su centro de trabajo".

Cipriano Fernández, luarqués y empleado de la empresa, dedicó una sentidas palabras a su jefe: "Tras diez años a su lado, aprendí lo que es llevar una empresa con mano izquierda. Saber dirigir en la sombra, pero demostrar que la veteranía es un grado, a la hora de asesorar y buscar los mejores resultados para un colectivo. No solo pensaba en su empresa, también lo hacía en sus empleados y le preocupaba que hubiésemos cobrado las nóminas", escribió Fernández en un red social.

El alcalde de Valdés en funciones, Simón Guardado, también manifestó su "hondo pesar". "Era un gran empresario, pero también un excelente tertuliano; una persona bromista y muy querida", dijo.

La Luarquesa obtuvo en 2011 el premio "Langosta de Oro". Tal y como recordó Cipriano Fernández, el discurso de Marino García emocionó porque tuvo especial recuerdo para los trabajadores, "sin los cuales este éxito no sería posible". Hoy, a empresa está dirigida, con el mismo éxito, por su hijo y su sobrino.

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