04 de junio de 2019
04.06.2019

Un costoso complejo con una colección única que estuvo abierto solamente cuatro años

04.06.2019 | 00:54

En febrero de 2014 el destino del Museo del Calamar Gigante de Luarca dio un giro. Las marejadas destrozaron las plantas baja y primera de un centro museístico que desde 2010 mostraba una colección de grandes cefalópodos única en el mundo.

Los ejemplares eran propiedad de la Coordinadora para el Estudio de las Especias Marinas (Cepesma), fundada por Luis Laria, y se habían cedido de forma temporal al museo, levantado en un edificio del Muelle Nuevo propiedad de Principado con fondos también del gobierno regional: 1,3 millones de euros para acondicionar 904 metros cuadrados. La Mancomunidad Comarca Vaqueira se encargó de financiar con casi 300.000 euros el diseño interior. El resultado fue un éxito para Valdés. Las visitas se contaban todos los años por miles, pero pronto llegaron los problemas. En 2011 una marejada provocó daños no muy serios en el centro y el gobierno regional de entonces, de Foro, decidió levantar un muro de hormigón en el exterior del edificio como defensa que no resultó práctico. Tres años más tarde, los destrozos ocasionados por una marejada obligaron a cerrar el museo. Los calamares gigantes se cedieron al Ayuntamiento de Valdés, que en cuatro años no logró ver abierto de nuevo el complejo.

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