05 de julio de 2019
05.07.2019

Un extractor de miel que vuelve a lo tradicional

El ibiense Antonio López crea un aparato para obtener el producto de los panales dejándolo caer por su propio peso

05.07.2019 | 01:09
Antonio López Barrero con su nuevo invento, un extractor, en su bar de San Antolín de Ibias.

Un extractor que aúna el método tradicional de obtener la miel de los panales con la velocidad y la comodidad que exigen los tiempos es lo que ha logrado crear el ibiense Antonio López Barrero, "Toño", con su último invento, el séptimo de los que ha ido ideando en estos años, la mayoría entre 2017 y la actualidad.

La función que desarrolla este nuevo invento es obtener la miel gracias a la fuerza de la gravedad en lugar de usar la centrífuga, que es la que utilizan los extractores que actualmente están en el mercado, que, bien de manera manual o mecánica, logran sacar el producto de los panales a base de hacerlos girar dentro del aparato. Este movimiento circular causa la oxigenación de la miel y Antonio López asegura que "la sobreoxigenación hace que se pierdan cualidades tanto gustativas como dietéticas". López explica que siempre ha escuchado comentar entre los vecinos de la zona que la miel de los truébanos, antiguas colmenas creadas en el interior de un tronco hueco de un árbol, era mejor que la de las colmenas modernas, "algo que no debería ser así si están situadas en la misma zona; la diferencia se encuentra en la forma de obtenerla: la de los truébanos se estruja y se espera a que vaya cayendo, mientras que en las modernas se usa el extractor", matiza.

Así, su invento se acerca a la forma en que se obtenía la miel de los truébanos. Para ello el primer paso de su invento es raspar los panales dejando caer la cera con la miel en una cesta que estará situada dentro de su nueva creación, que nace de la adaptación de un banco para realizar el desoperculado de los panales, la tarea de retirar la cera para extraer la miel. Ese cajón, López lo ha colocado sobre el eje de una carretilla de dos ruedas, para facilitar su manejo, y lo ha dotado de un filtro, para colar el producto. Además, para darle más altura ha creado un cajón de madera, que se añade a la estructura.

Tras realizar el raspado, los cuadros se van colocando en el cajón del extractor, para dejar caer la parte del producto que no haya sido retirada en el primer paso. La caja tiene capacidad para 40 panales; una vez llena se cierra hermeticamente y se deja reposar varias horas. En el caso de que la temperatura ambiente sea fría, López Barrero también ha ideado un apartado dentro del cajón para colocar unos termocalentadores que eviten que la miel se endurezca y faciliten que siga cayendo.

El objetivo del ibiense, tanto para este invento como para los anteriores, es conseguir que salgan al mercado.

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