09 de octubre de 2019
09.10.2019

Portazo a los malos tratos en Coaña

El colegio Darío Freán bebe de la canción de Rozalén para su plan de igualdad

09.10.2019 | 01:00

"Así que dibujé una puerta violeta en la pared / Y al entrar me liberé / Como se despliega la vela de un barco / Desperté en un prado verde muy lejos de aquí / Corrí, grité, reí / Sé lo que no quiero / Ahora estoy a salvo". Es el pegadizo estribillo de la canción "La puerta violeta" que Rozalén presentó en 2017 como homenaje a las mujeres maltratadas y ahora se ha convertido en el himno del proyecto "Ningún trato con el maltrato", que el colegio coañés Darío Freán Barreira estrena este curso para promover la igualdad y prevenir la violencia de género y el acoso escolar.

No es la primera vez que el centro, ubicado en Jarrio, trabaja la igualdad, pero sí con un proyecto de este calibre "que funcionará como eje vertebrador" de toda la actividad docente. El plan, ideado por las maestras Inma Fernández, Paloma García y Montserrat Iglesias, es un proyecto de innovación que tiene el aval y el apoyo económico de la Consejería de Educación y todo el respaldo del claustro. "Fue un proyecto muy bien acogido por el profesorado, que está volcado e ilusionado", señala la directora Mari Luz Álvarez. Ayer se dio el pistoletazo de salida con la presentación de la particular puerta violeta que presidirá el hall del centro hasta el próximo junio.

"Tenemos que construir un futuro donde todos tengamos los mismos derechos, independientemente de que seamos niños o niñas", explicó la directora a los alumnos. La puerta, les dijo, servirá para encerrar los malos tratos como son el desprecio, la ignorancia, los gritos o el chantaje, y también para abrir el camino a los buenos gestos: "Sonreír, ayudar, aceptar las diferencias y respetar los gustos de nuestros compañeros para construir un futuro en igualdad".

La canción de Rozalén encajó como anillo al dedo en un proyecto que busca "abrirles los ojos" y que los más pequeños reflexionen sobre las relaciones, los gestos o el lenguaje. Y de paso, apunta Álvarez, enseñarles que hay otro tipo de música, más allá de las letras machistas que abundan en el "reguetón".

Inma Fernández, que además de impulsora del proyecto es coordinadora del equipo de la biblioteca, confiesa que en materia de igualdad aún está "todo por cambiar" y de ahí la esperanza puesta en este proyecto. Precisamente la biblioteca jugará un papel clave, pues se adquirirán fondos específicos sobre igualdad que se pondrán en una estantería violeta que ya preside el espacio lector. En general, se trata de un proyecto de largo recorrido y muy amplio, que contempla acciones tan llamativas como la carrera solidaria que quieren realizar por el Día de la Paz a beneficio del Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto, que ayuda a los huérfanos de la violencia de género.

El centro aprovechó un trabajo realizado el año pasado para dar a conocer la labor de mujeres "que no aparecen en los libros de texto" y rebautizó las clases con el nombre de personas tan relevantes como Ángeles Alvariño, Wangari Maathai o Margarita Salas, que ahora dará nombre al aula de los benjamines. "Ya no hay cursos, ahora hay mujeres científicas muy importantes", resumió la directora.

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