11 de octubre de 2019
11.10.2019

La planta de purines de Navia se reactivará a principios del próximo año

Un cambio de titularidad de la compañía y el colapso del emisario están detrás de la parada

11.10.2019 | 01:13

La planta de recogida y tratamiento de purines de Navia continúa medio parada a la espera de que se oficialice un cambio de titularidad de la empresa: se van dos accionistas, entra un firma potente relacionada con el sector y amplía su participación Central Lechera Asturiana (CLAS), según pudo saber este diario.

A mayores y según el Ayuntamiento naviego, la planta de Talarén no volverá a recoger los purines y funcionar a pleno rendimiento hasta principios de año, ya que el emisario de Ence está casi colapsado y, por tanto, no admite más material, con motivo de la segunda parada técnica de la fábrica de celulosa.

Los ganaderos de la zona se quejan de que no se recoge el purín y, según pudo saber este diario, los trabajadores de la planta de tratamiento no cobran sus nóminas en tiempo y forma. Hasta la fecha, les adeudan tres mensualidades.

La planta de purines naviega utiliza el metano del purín para producir energía, que se vende a un tercero. El desecho libre de esta sustancia también se puede aprovechar como abono. La firma que explota el negocio, Biogastur, no reconoce un cese de actividad en los últimos meses, sino que se refiere a labores de mantenimiento propias de un complejo de estas características.

En 2013, Biogastur presentó un ambicioso proyecto para levantar en Armental la planta de tratamiento de residuo ganadero más moderna de Europa. Entonces se contó que se podrían tratar 1.000 toneladas de orín diarias procedentes de ganaderías de la comarca para producir 36 millones de kilovatios.

Tanto el Ayuntamiento como el Principado consideraron entonces "positiva" la apuesta empresarial. Lo era, además, para el medio ambiente y los ganaderos. Por una parte, se evitaba la emisión del dióxido de carbono del purín y se generaba "energía limpia" y, por otra, los ganaderos tenían un servicio de recogida del desecho y se evitaban olores. En 2018, año de apertura, surgieron ya problemas en el vecindario, que se quejó de olores y vertidos a la vía pública.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído