10 de enero de 2020
10.01.2020

La planta de purines, al límite: en una semana entrará en concurso de acreedores

Los trabajadores se movilizan por las calles de Navia y cortan la carretera a Villayón para exigir sus sueldos y reclamar una nueva y mejor gestión

10.01.2020 | 00:54

La empresa Biogastur, que gestiona la planta de purines de Armental (Navia) y que está participada en un 25 por ciento por Central Lechera Asturias (CLAS), está punto de entrar en concurso de acreedores por insolvencia.

El alcalde de Navia, Ignacio García Palacios, desveló ayer, en un encuentro con los trabajadores, que la situación es límite porque así se lo ha hecho saber el grupo de inversiones mayoritario, que ya no está interesados en la planta. "En una semana" debería encontrarse un nuevo inversor. En caso contrario, casi con toda probabilidad habrá concurso de acreedores. El juzgado de lo mercantil se hará entonces cargo de la situación y las instalaciones (donde, a través de un moderno sistema, se libera el gas del purín para generar energía), se venderán, en una fecha no cercana, "a la baja".

En estas circunstancias no se sabe qué pasará con la plantilla. Se trata de 14 trabajadores que llevan sin cobrar cuatro mensualidades y a los que Biogastur adeuda, además, parte de pagas extraordinarias y otros complementos. En algunos casos, la deuda de un solo trabajador suma más de 8.000 euros.

De momento, los empleados no pierden la fe y se movilizan. Ayer lo hicieron por las calles de Navia al grito de "¡Biogastur solución!". Salieron a las diez de la mañana de la planta, arropados por representantes de la Corriente Sindical de Izquierdas y SOMA-FITAG-UGT, en dirección al Ayuntamiento. Allí, por segunda vez, los recibieron el Alcalde de Navia y parte de los concejales del equipo de gobierno, la portavoz local del PP, Ana Isabel Fernández, y los diputados populares Álvaro Queipo y Cristina Vega. Más tarde, se incorporó la diputada de Podemos Nuria Rodríguez.

La reunión se celebró en el despacho del Ayuntamiento y fue tensa. El Alcalde explicó el proceder del gobierno local, que, según sus palabras, media desde mitad de 2019 para encontrar una solución. Según se desprendió de esta reunión, CLAS se hizo cargo de todos los gastos de la empresa, incluidas las nóminas, hasta que la situación fue límite. Por las instalaciones, punteras en España, se interesaron, además, dos grandes compañías de producción de energía, pero hay trabas. "Hubo mala gestión y no hay ningún libro que explique cómo funcionan la empresa y su contabilidad", dijo al Alcalde. Para reflotar la empresa no solo es necesaria una inversión millonaria, también hay que hacer frente al arenamiento que se produce en la cadena de gestión del residuo ganadero y que complica la actividad.

Los sindicatos, por su parte, exigieron prontas soluciones para los trabajadores y también "unidad política y social". El PP, por su parte, lamentó que la mediación del gobierno local "llegue tarde", pero la portavoz se mostró partidaria de sumar esfuerzos. Durante las movilizaciones de ayer, también se cortó durante diez minutos la carretera que lleva a Villayón. Las movilizaciones se paran hasta el próximo miércoles para abrir un breve período "de reflexión", según los sindicatos presentes en la protesta, que pidieron, además, la solidaridad de Navia. La planta, que costó 18 millones de euros, se presentó como un proyecto para Europa. Funcionó con normalidad solo unos meses.

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