06 de marzo de 2020
06.03.2020

De Vegadeo a los polos

"Es una experiencia que nos guardaremos para siempre", dice la empresa que hizo las ventanas de un nuevo buque científico británico

06.03.2020 | 01:05

Las ventanas del buque de investigación "Sir David Attenborough", en el que el gobierno británico ha invertido doscientos millones de libras, tienen sello asturiano, concretamente veigueño. Y es que la empresa familiar Aluminios Cotarelo, ubicada en Piantón (Vegadeo), ha sido la encargada de elaborar las cien ventanas interiores de este impresionante barco con 129 metros de eslora y que trabajará en los océanos Ártico y Antártico, dedicado a analizar el cambio climático.

"Vivimos del trabajo diario con la gente de aquí, pero es una experiencia que nos guardaremos para siempre. Encima con un encargo para un barco tan especial, que lleva el nombre de un biólogo muy famoso. Además, son unas ventanas que van para la Antártida y es una experiencia que, a nivel personal sobre todo, está chula", precisa el veigueño Camilo José Cotarelo, al frente de esta empresa familiar fundada por sus padres en 1983. Este pedido supone además su primera experiencia exportadora, lo que les hace "especial ilusión".

Cuenta Cotarelo que, gracias a otros encargos previos con el sector naval, en agosto recibió una petición para hacer una ventana de muestra y un ventanal que los constructores del buque necesitaban con urgencia y que no lograban contratar con nadie en esa época del año. La firma veigueña realizó el encargo con éxito y tiempo después les demandaron el pedido completo.

Fue un encargo particular, ya que todo se gestó a través de correos electrónicos y en inglés, con las dificultades añadidas a la hora de explicar conceptos técnicos. Aun así, todo salió a pedir de boca. El encargo con las cien ventanas salió hace unos días de Vegadeo y ya ha llegado a su destino final. No obstante, aún no han terminado el trabajo, ya que han surgido necesidades de última hora y les han encargado cinco nuevas ventanas.

Precisa Cotarelo que al tratarse de ventanas para el interior de la embarcación no están diseñadas para el aislamiento térmico, sino para evitar ruidos. "Se busca dar un ambiente más confortable a las estancias, para que sea como las ventanas que tenemos cada uno en nuestra propia casa y también sirven para aislar del ruido. Son de medidas variadas y están hechas de aluminio con puente térmico y llevan un cristal especial para aislar del ruido. Tuve que hacer unos cálculos para ver el material óptimo y les encajó bien", relata este joven empresario.

La embarcación, que fue amadrinada por los duques de Cambridge el pasado septiembre, ha sido diseñada por Rolls-Royce y está siendo construida en los astilleros Cammell Laird, de la villa de Birkenhead, muy cerca de Liverpool. Otra de las conexiones con Asturias que tiene la embarcación es que lleva el nombre de David Attenborough, el divulgador científico galardonado en 2009 con el premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales.

Está considerado uno de los laboratorios flotantes más grandes del mundo y es uno de los barcos más grandes que se construyen en Gran Bretaña en los últimos treinta años. Tiene capacidad para transportar a sesenta científicos y está preparado para trabajar con una autonomía de sesenta días. Dispone de helipuerto, grúas y laboratorios, y tiene capacidad para desplegar submarinos. Entre sus características destaca también que es capaz de atravesar placas de hielo de un metro de espesor a tres nudos de velocidad.

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