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Los perceberos libran la campaña con precios medios de casi 60 euros, mejores que en 2019

Las marejadas y el afán de los compradores por asegurar mercancía, claves en el alza de los precios en las rulas de Luarca y Puerto de Vega

Subasta de percebe en la rula de Puerto de Vega, el pasado noviembre. | A. M. Serrano

Subasta de percebe en la rula de Puerto de Vega, el pasado noviembre. | A. M. Serrano

La campaña especial de Navidad del percebe están dejando precios no esperados y al alza, con valores medios por kilo que rondan los 60 euros, una cantidad superior a la media del año pasado.

Las dos cofradías de referencia en las subastas de este crustáceo, las de Luarca y Puerto de Vega, se muestran “satisfechas” con las cotizaciones en la primera parte de estos días especiales para las ventas, un periodo que oficialmente arrancó el pasado nueve de diciembre.

En Luarca, se subastaron hasta la fecha 3.500 kilos. Los compradores pagaron un máximo de 250 euros por un kilo y el valor medio se situó en 65 euros, ligeramente superior al del año pasado, que no superó los 52 euros.

En Puerto de Vega, desde el pasado 12 de diciembre hasta ayer (jornada en la que no hubo subasta por el mal estado del mar) se vendieron 4.943 kilos. El precio máximo fue de 244 euros y de media se pagaron 57,07 euros por un kilo, según los datos aportados por la cofradía. En la misma campaña de 2019, el valor medio se situó en 53,41 euros.

Manuel Jesús Iglesias, patrón mayor de la Cofradía Nuestra Señora del Rosario, de Luarca, detalla que “apenas se esperaban ventas” por la crisis del covid-19, razón por que el devenir de las subastas “es muy bueno”. Las marejadas de los últimos días de intensa borrasca y la necesidad de los compradores de asegurarse de contar con la mercancía están detrás de estos precios, mejores que el año pasado y “al alza”. Por un lado, en lo que va de campaña las marejadas impidieron faenar en los días más importantes de ventas, las jornadas próximas a las comidas y cenas navideñas. “Eso tiene un impacto directo en el mercado porque si no hay producto, el valor sube”, explica. Por esta razón, pese a que el percebe era más pequeño de lo habitual al no estar accesibles las rocas donde más bate el mar, “los precios fueron buenos e incluso altos”, señala Iglesias.

Por su parte, Adolfo García, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de La Atalaya, de Puerto de Vega, tiene similar opinión. “Es una campaña buena por los precios. Se subastaron percebes pequeños que alcanzaron un valor alto pese a su poca calidad”, dice.

Estas fechas han puesto de manifesto otro problema. En Luarca y en Puerto de Vega critican la cada vez más notoria presencia de furtivos, que cavan las piedras que están vedadas para tener en Navidad el percebe más sabroso. “Hacemos esfuerzos por preservar la especie, pero no sirve de nada”, censuran.

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