El Ayuntamiento de Castropol pedirá la declaración del campo de concentración de Arnao como “Lugar de la memoria”, un término que figura en la Ley de Recuperación de la Memoria Democrática del Principado para reconocer enclaves vinculados, entre otros asuntos, a la represión durante la dictadura franquista.

Este distintivo puede ser un primer paso para el proyecto que tiene el equipo de Gobierno de crear un aula didáctica dedicada a este centro de reclusión, operativo entre 1937 y 1943. Así se lo trasladaron ayer a la directora general de Emigración y Memoria Democrática, Begoña Serrano, que explicó que el Principado ha iniciado los trámites para contratar la conservación, restauración y señalización de estos lugares de la memoria. En este sentido, en función de la aportación a la que pueda acceder Castropol, podría barajarse iniciar su proyecto para Arnao, una iniciativa enmarcada en un plan más amplio de turismo cultural.

Ayer, responsables autonómicos y locales visitaron los tres enclaves del concejo donde se cree que existen fosas comunes: el propio campo de Arnao y los cementerios de Figueras y Castropol. También se habló de un reconocimiento previsto para los asturianos deportados, entre los que figura Manuel Villares, nacido en Barres y fallecido en el campo de concentración de Gusen (Austria), en 1942.