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Ramos con pan en El Franco y Boal

“Es un detalle para mantener la tradición”, señala el párroco franquino, que repartirá 1.500 ramas de laurel acompañadas de una cruz artesana

Detalle de las cruces de pan con el laurel atado. | Rep. de T. C.

Detalle de las cruces de pan con el laurel atado. | Rep. de T. C.

El párroco franquino Francisco Javier Fernández se ha empeñado en que la tradición del día de Ramos no caiga en el olvido en El Franco. La pandemia ha impedido, por segundo año consecutivo, hacer la bendición grupal en la iglesia, pero, gracias a su iniciativa, los vecinos podrán guardar durante el año una ramita bendecida como es costumbre. Si el año pasado la rama fue acompañada de un tarjetón conmemorativo, este año llevará de regalo una particular cruz de pan.

“Da más trabajo de lo habitual, pero la gente lo acepta con agrado. Es un detalle que permite mantener la tradición y que haya un signo de Ramos para poder guardar”, explica el párroco, que trata de mantener cierta “normalidad” dentro de una época atípica para todos. A su idea se ha unido la parroquia de Boal, que también entregará este detalle a los fieles. En concreto, El Franco ha elaborado 1.500 cruces, mientras que los boaleses repartirán en torno a 500. Precisamente ha sido la panadería boalesa La Facunda la que se ha ocupado de elaborar artesanalmente estas cruces pensadas para esta ocasión tan especial.

“Son de un pan especial sin levadura para que se endurezca y sea más fácil de conservar, del estilo de las ‘tes’ que se hacen por San Timoteo”, explica el párroco franquino. Agradece además el “precio especial” que les hizo la panadería, lo que permite entregar de manera gratuita este detalle a los fieles. “Se han portado muy bien”, precisa Fernández.

El cura Francisco Javier Fernández, supervisando el montaje. | Rep. de T. C.

En El Franco se ha organizado una red de voluntarios para realizar el montaje de las 1.500 cruces, que llevan atado el laurel bendecido el domingo de Ramos, como marca la tradición. Aprovechando el buen tiempo de la Semana Santa en la capital franquina se juntaron junto a la iglesia varios voluntarios para trabajar al aire libre y con todas las medidas de seguridad. Otros lo harán en los diferentes pueblos.

El cura de La Caridad explica que el reparto de los panes comenzará hoy mismo. De hecho, él tiene previsto llevar los detalles a algunas de las localidades aprovechando los horarios de las misas. “En general, la gente está contenta con la idea, es algo que no es habitual, pero es la forma de poder hacerlo”, añade el párroco, que agradece la colaboración vecinal. De hecho, el laurel bendecido fue trasladado a la iglesia por diferentes parroquianos para facilitar el operativo.

El año pasado el laurel bendecido se entregó acompañado de un tarjetón conmemorativo, siguiendo una idea similar que el párroco vio en las parroquias de Avilés. Este año, viendo la buena acogida de aquella propuesta, decidió dar una vuelta de tuerca más a la iniciativa. Lo anunció a través de sus redes sociales y recibió un buen número de felicitaciones alabando su buena idea.

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