Dos directivos de una constructora que trabajó en un hotel de Villademoros (Valdés) admitieron ayer una condena de nueve meses y un día de prisión y una multa de tres meses con una cuota diaria de ocho euros como responsables de la caída de uno de sus trabajadores, quien se precipitó de una altura de más de tres metros sin que dispusiese de arnés.

Ambos estaban acusados de un delito contra la vida y la salud de los trabajadores. El suceso se registró el 21 de febrero de 2014, cuando el trabajador, “que estaba en voladizo sustentado por puntales metálicos, en la parte posterior del edificio”, cayó al suelo. Según la Fiscalía, no se tuvieron en cuenta las medidas de protección rutinarias y tampoco los interesados tenían formación específica sobre riesgos laborales.

El accidentado no pudo trabajar durante 357 días por las lesiones. Treinta y siete de ellos estuvo hospitalizado. Además, tiene secuelas físicas y psíquicas. Se ha reservado el ejercicio de las acciones civiles.