Foro Comunicación y Escuela

Cangas, lugar elegido para destilar rosas y extraer aceite esencial

Investigadores del CSIC estudiarán las posibilidades de una flor del valle del río Cibea

Un momento de la charla, ayer, en el Instituto de Vegadeo.   Reproducción A. M. S.

Un momento de la charla, ayer, en el Instituto de Vegadeo. Reproducción A. M. S. / Ana M. SERRANO

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

La investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Carmen Martínez, desveló ayer, en la segunda actividad del XIII Foro Comunicación y Escuela del instituto Elisa y Luis Villamil de Vegadeo, que Cangas del Narcea acogerá en mayo un proyecto experimental para destilar rosas “de origen local” con el fin de conocer las propiedades comerciales de su aceite esencial.

Martínez concretó que un grupo de investigadores se desplazará al valle del río Cibea, donde hay tres plantaciones también experimentales y a distintas alturas de rosas, para destilar “in situ y conocer con detalle las posibilidades que nos ofrece esta rosa”.

La investigadora informó ayer a los alumnos que participaron en la charla del Foro de esta “aventura” con el fin de acercar la ciencia y que ellos reflexionen sobre sus aplicaciones prácticas. “En realidad, un desarrollo así podría tener efectos en la zona; nosotros investigamos propiedades y si realmente tiene interés para el mercado, pues los agricultores u otras empresas podrían empezar un desarrollo”, dijo. Se trata de hacer de una flor un recurso agrario. Según las primeras hipótesis, el aceite esencial de esta flor, una rosa con origen en Carballo, tendría posibilidades para la farmacia, la medicina y la droguería. Martínez indicó que es pronto para conocer aplicaciones a la espera del estudio que se hará en mayo, pero señaló que en otros lugares estos desarrollos tienen un impacto grande en las economías locales.

En la charla también participó la escritora Ana Alonso, autora del libro “Historia de la rosa”, una obra que cuenta, en parte, el desarrollo de un proyecto científico basado en hechos reales y, en concreto, en el hallazgo de la rosa “científica”, ya bautizada “Narcea”, por parte de Carmen Martínez.

En pasadas experiencias, el grupo de investigadores trató de hacer el mismo estudio, sin embargo no se pudo concretar la calidad de la flor ya que, una vez cortada, pierde propiedades y calidad. Por esta razón esta vez se destilará en el valle de Cibea.